11 de diciembre de 2013

¡Goodbye Londres! [Agosto 2013]

Si bien es cierto que llegue a esta gran ciudad con objetivos distintos a los habituales (Esta vez me establecería un tiempo más prolongado, para mejorar mi casi nulo ingles, y poder trabajar un poco para financiar el viaje), después de alrededor de un mes y medio, me voy de Londres, no con la sensación de tristeza de dejar la ciudad, sino con un sentimiento de alivio.
A medida que fue surgiendo la idea de establecerme brevemente aquí, también surgieron las contradicciones, ya que desde antes de iniciar el viaje, tenia planificado quedarme un breve tiempo en alguna ciudad que me guste, pero ni por lejos, se me pasaba por la cabeza la capital inglesa. Tuve mis razones para venir: se consigue trabajo fácilmente, sin lugar a dudas es el mejor lugar para aprender ingles, y la suerte de que me alojen. Pero también por algunos motivos tenia en claro que un poco de esfuerzo iba a tener que hacer: El clima no es el ideal para disfrutar el verano europeo (durante mi estadía, se registraron las temperaturas más altas desde 1776), la falta de comunicación (aunque eso se debía mejorar con el tiempo, ya que era mi objetivo), volver a retomar el ritmo laboral después de algunos meses, eran algunos de los puntos en contra que imaginaba tener que enfrentar.



¿Porque alivio? ¿La pasé mal?

Desde que llegue a la ciudad no pude haber sido tratado mejor. Comenzando por German, que fue quien decidió alojarme, y me ayudo muchísimo tanto en tramites y consejos, como a brindarme todo lo necesario para que me sienta cómodo. Una larga lista de personas hicieron que mi estadía sea lo más agradable posible, y me ayudaron en muchísimas cosas. Pero, como ya me habían advertido, a la lista de "contras" que le encontraba a la ciudad se sumo otro: al ser mes de vacaciones, los cursos de ingles (por lo menos los gratuitos) se encuentran cerrados, y en los trabajos muy pocos contratan gente.
A las tres semanas de llegar, conseguí un trabajo de dos horas diarias, lo que me ayudo a que casi no pierda el dinero con el que llegué, pero recién en septiembre tenia garantizado sumar más horas. También empecé un curso de ingles, pero enganche las dos ultimas clases, y recién en septiembre retoman. Por lo tanto, mucho no avance en mis dos objetivos.



Y ante mis dos preguntas iniciales, es un alivio poder irme, ya que si bien, encontré gente maravillosa, y aprendí muchísimo, considero que en algunos momentos la pase mal, al punto de preguntarme ¿Para que estoy acá? A veces, solo esperando que avancen los días para poder irme. Pero finalmente llegue a la conclusión de que nada me retiene, si estoy haciendo este "esfuerzo" es por que quiero. Y Como no veo la necesidad de "pasarla mal" ya que no es mi objetivo del viaje, decidí avanzar. Mis próximos objetivos serán dentro del Reino Unido, aunque no tengo una ruta, sino que me improvisare.
Me voy de Londres contento por la gente que conocí, por las cosas que aprendí, y convencido también, que esta ciudad fue un punto de quiebre, ya que a partir de ahora, mi viaje sera distinto.



Conocí mucha gente, e interactué con Argentinos, Italianos, Franceses, Portugueses (y cuantos!), Ecuatorianos, Bolivianos, Nigerianos, colombianos, Turcos, Kasajistanos, Iranies, Espaňoles, Mexicanos, Escoceses, Suizos, srilanquéses, y algún que otro Ingles... En Londres parece difícil ver un Ingles.

No será la última vez que pase por acá, ya que antes de irme de la isla, volveré a visitar esta gran ciudad. Pero seguramente será una corta visita.
Si quiero buscar algo positivo, vine a aprender un poco de ingles, y definitivamente, gracias a mis compañeros de casa, ¡mejore mis conocimientos de Portugués!

4 de noviembre de 2013

“Food for all”. Almorzando con los Hare krishna.

En algunas etapas de viaje, uno decide buscar maneras para ahorrar gastos. En mi caso, en Londres, consiguiendo una bicicleta para evitar pagar el ómnibus (y ni hablar del Underground). Pero llego el momento de empezar a ahorrar gastos en comida.
Para eso, decidí comenzar a levantarme a las cuatro de la mañana para seguir a Germán en su habitual recorrido al trabajo, y así aprenderme el camino hasta el centro de la ciudad. A las 5:40 nos encontraríamos en la "City university London".
Este esfuerzo seria para hacer tiempo hasta el mediodía, donde nos acercaríamos a Russell Square, un parque ubicado justo detrás del Museo Británico. Frente al mismo se ubican varios colegios y universidades. En este sitio, todos los días, un joven Hare krishna llega con su bicicleta para repartir platos de comida gratis, o a voluntad, a quien lo desee.
Generalmente los platos están realizados a base de verduras, papas, tomate, legumbres y fideo o arroz, con frutas de postre, y ocasionalmente un delicioso pastel de manzanas o scones con frutas que no se quedan atrás. Esto forma parte de un proyecto llamado “Food for all” (comida para todos) que tiene como objetivo brindar una comida nutritiva, y de paso, fomentar la alimentación vegetariana.. Por su cercanía, generalmente son los estudiantes y docentes de las universidades los destinatarios de este almuerzo.


Fuente: www.flickr.com
Fuente: www.flickr.com
Fuente: regisworld.wordpress.com

Pocos días duro mi aventura de viajar al centro en bicicleta, pero aún en bus, seguí viajando al centro de la ciudad. Días después, conseguí trabajo, no tan cerca del parque, pero con tiempo de sobra, y el pase semanal para viajar ilimitadamente en bus. Por lo tanto, continué con esta practica de almuerzo.
Este grupo Hare krishna tambien sirve la misma porción de alimentos una hora más tarde frente a una estaciones de trenes próxima a Russell Square, llamada King's Cross. Aquí si, mayoritariamente quienes se acercan a comer son los homeless de la ciudad.
Proyecto Food for all http://foodforall.org.uk/

29 de octubre de 2013

En la busqueda del anden 9 3/4

Durante mis meses viviendo en Londres, una zona habitual que frecuentaba es Blomsbury, principalmente alrededor de Russell Square. Luego de unos días buscando un sitio donde pasar el tiempo, encontré la biblioteca nacional de Reino Unido, la British Library, como el lugar ideal para pasar el tiempo. Este sitio contine documentos de gran valor, como un cuaderno de notas de Leonardo da Vinci, y es donde gran cantidad de días pasó Karl Marx para escribir su obra "El Capital". 

Una de esas mañanas en la biblioteca, descubrí que a poca distancia se encuentra la estación de St. Pancras/King's Cross, la cual, se caracteriza por ser donde se toma el Expreso a Hogwarts. Asi que con la emosión que lo haria un niño, decidí romper con la monotonía de la British Library, y dirigirme hacia allí.


Al acercarme, un curioso edificio llama mi atención, y pensando en el lugar mágico a donde deseaba llegar, supuse que desde aquí se debia partir. Un letrero indicaba que si bien me encontraba en el edificio de St. Pancras, no era la estación, sino un lujoso hotel. Seguí caminando y finalmente llegué. Este lugar en nada se asemejaba al que imaginaba encontrar. Un viajero perdido, y algunas personas trabajando sobre las nubes, me indicaban que estaba cerca, pero minutos después me informan que si bien suelen identificarse como una sola estación (por su cercanía), me encontraba en St. Pancras y no en King's Cross.




Metros más adelante, un nuevo edificio se parece más a lo que esperaba encontrar. Pero aún así, el andén 9 3/4 seguia sin aparecer. Sabia que en realidad había una confusión, y que era mejor que buscase entre el 4 y 5, ubicados no en el edificio principal, sino en uno secundario, pero nada. Seguí dando vueltas, mientras pensaba "que diría toda esta gente, si supiera que alguien ya bastante grandecito como yo, buscaba el 9 3/4".

Miraba hacia el anden 9, pero allí no podía ser, ya que una gran pared lo separaba del 10. Sigo caminando, hasta que finalmente abandono el sitio donde se encontraban los andenes del 1 al 9, y ya resignado, me dirijo al otro edificio. Para mi sorpresa, más cercano al 10 (claro como tambien lo es la cifra 3/4) se encontraba aquel cartel, y una larga fila, indicando que pronto saldría un nuevo tren. Finalmente llegó mi turno, agarré el carro con las maletas, y me encaminé a la plataforma que lleva a Hogwarts.




*Como podrán ver, la estación que lleva a Harry Potter hacia la escuela de Hogwarts, realmente existe. Rowling, al escribir los libros, se inspiro en King's Cross como estación de partida. Pero confundio esta estación, con la de Euston. Producto del error, a la hora de filmar las peliculas notaron que los andenes 9 y 10 se encontraban separados, por lo que tuvieron que cambiar los carteles, y filmar entre el 4 y el 5. Otro dato llamativo, es que a la hora de filmar "La camara de los secretos", en una escena aparece una imagen exterior de la estación, pero no es King's Cross, sino St. Pancras la que aparece.


14 de octubre de 2013

¡Hello England! Un Londres no turístico. [Junio 2013]


Mi llegada al Reino Unido, se anticipo bastante. Si bien no tengo un itinerario fijo, lo que inicialmente fue pensado como un ascenso gradual por Europa, se convirtió en un vuelo directo al norte del continente.
Desde comienzos del viaje, mi plan incluía asentarme un pequeño tiempo en alguna ciudad, pero nunca imagine que seria la capital Inglesa. Los motivos de la decisión fueron aprender ingles, y la facilidad con la que se consigue trabajo.
El viaje lo realice por Ryanair, una empresa aérea de bajo costo, donde se resigna algunas comodidades como pueden ser la comida, aterrizar en aeropuertos principales, y no poder llevar más que un equipaje de mano (o en su defecto pagar extra), a cambio de precios extremadamente bajos.
A pesar de tener que abandonar mi mochila, la bolsa de dormir y otros objetos hasta el momento claves para mi, logre subirme al avión con una maleta que superaba el tamaño máximo, y con 4,5 kgs de sobrepeso.

Llegada a la ciudad

Mi llegada seria al aeropuerto de Stansted, el tercer mas importante de Londres. Ni bien aterrizamos, comencé a notar las primeras diferencias con Italia: Mis dolares y euros poco valen frente a las Libras Esterlinas (1Libra = 1,7499 U$s), y el café no es en miniatura, sino un vaso estilo "Mc Donalds".
Luego de esperar algunas horas en el aeropuerto hasta que amanezca, me dirigí a Victoria Station para encontrarme con Germán, un argentino que hace bastante tiempo se encuentra viajando por Europa, y actualmente lleva varios meses en Londres.




Un Londres no turistico

Si tenemos que pensar en Londres, seguramente se nos vendría a la mente sus edificios históricos, el Tower Bridge, El big Ben, el palacio de Buckingham, los característicos buses rojos de dos pisos, sus taxis,etc. Si sacamos esos edificios y el turismo, tendríamos la imagen de como es Plumstead (Distrito de Greenwich), un barrio típico londinense, ubicado a unos 16 kilómetros del centro, donde momentáneamente me encuentro viviendo.
Este nombre antiguamente fue utilizado para llamar a las tierras pertenecientes a la Abadia de San Agustin, pero con el tiempo, y el aumento de la población, la superficie se iria ampliando. Para quienes les guste el futbol, aquí jugaba el Arsenal F.C. hasta comienzos de 1900 bajo el nombre de Royal Arsenal y Woolwich Arsenal.





No podemos irnos de Londres sin visitar el Big Ben, la Abadía de Westminster, los museos, etc. Pero, como en cualquier ciudad, tomarse un bus y alejarse un poco del circuito turístico, permite ver "el detrás de cámaras" del lugar donde nos encontramos.
Si bien es el corazón del poder económico mundial, y la ciudad cuenta con gran cantidad de zonas residenciales (como Nothing Hill), no significa que los sectores y barrios más humildes no existan. En ambos se puede ver la vida Londinense fuera del los circuitos turísticos. Barrios prácticamente habitados por inmigrantes, las coloridas ferias, los parques y fabricas, son parte del día a día de los habitantes de esta cosmopolita ciudad.






Hace una semana que me encuentro en la ciudad, y a diferencia del calor de Italia, acá si no llueve, esta nublado. Hasta el momento, Londres rompe con mi normativa veraniega de cielo despejado y sol. Pero imaginarla con otro clima, también seria estar imaginando otra ciudad.

7 de octubre de 2013

Recorriendo la historia de Ancona.

El tiempo estaba feo, de a ratos llovía, pero no podía ser posible que luego de tantos días en la ciudad, no había visitado Ancona. Así que salí igual a recorrer los restos romanos que logre averiguar, existían en la ciudad.
Caminando por el puerto, al llegar a la sede del Banco de Italia, se encuentra una estatua de bronce, de un emperador Romano, es Trajano, quien gobernó desde el año 98 hasta su muerte en 117 d.c.. No es casualidad que sea la suya y no otro, ya que es a él, a quien se le atribuye la construcción del puerto de Ancona, en aquella época, el más importante del Adriático.
Aún hoy, siguen manteniendo en pie, parte de los muros del puerto construidos en el siglo XIV. A pocos metros de los ferrys que viajan diariamente a Croacia, Albania, Montenegro y Grecia, se encuentran exhibidos antiguos cañones y esculturas.




Avanzando hasta donde comienza el muelle, entre las modernas estructuras, y calles asfaltadas, se encuentra el "Arco de Trajano", un monumento de mármol (y originalmente con adornos de bronce) construido en 115 D.C. en honor al emperador. El mismo, de 18 metros de altura, fue erigido en aquel lugar para que pueda ser visto desde el mar, y sea una referencia para los marineros. Para ello, en su parte superior contaba con las esculturas de Trajano, su esposa y su hermana. El arco, es considerado uno de los monumentos romanos mas importantes de la región.




Subiendo las escaleras del arco, se puede caminar por la muralla portuaria del siglo XIV, hasta llegar al arco Clementino, el cual puedo deducir que fue construido en la década de 1770, ya que su autor original, Luigi Vanvitelli, falleció durante la construcción del mismo, en 1773. En plaza del plebiscito, se encuentra una estatua del Papa Clemente XII, la cual originalmente había sido pensada para colocar en el ático del arco.



Saliendo del puerto, guardo la cámara, con intenciones de caminar más liviano hasta la parte alta de la ciudad. Pero para mi sorpresa, en el camino me encuentro con las excavaciones del antiguo puerto Romano, donde hay restos de construcciones del periodo "Augusto", "Traiano" y "Antiguo tardío", osea, aproximadamente desde el siglo I A.C. al VI D.C..


Luego de esta visita inesperada, sigo caminando hasta encontrarme con otra sorpresa: Finalmente llegue al anfiteatro Romano de Ancona, pero, seguramente por no ser “temporada turística” (Vale la aclaración, que el turismo no abunda en esta ciudad), se encontraba CERRADO. Me conforme con mirar de afuera, y sacar unas fotos desde los alrededores. El mismo, como una parte del puerto, es de fines del siglo I A.C.. del periodo "Augusto", y se calcula que su capacidad era para 10.000 personas. Lamentablemente, su estado actual, hace que sea necesaria mucha imaginación para pensar su forma original.
En ambos lugares, tanto en el puerto como en el anfiteatro noté que estaban en aparente descuido, ya que el pasto no estaba cortado. No se si esto es porque lo cortan solo en temporada, si no lo hacen porque todavía están escavando, por algún motivo de preservación que desconozco, o simplemente por falta de mantención.




Una nueva sorpresa que me encontraría es el Parco del Cardeto, el espacio verde más grande de Ancona. Desde aquí, es posible conseguir una excelente vista del anfiteatro, la Catedral de la ciudad, y el hermoso mar Adriático.
Dentro del parque se encuentra el Faro Vecchio, u Ottocentesco, el antiguo faro de la ciudad. El cual, en 1965, luego de más de cien años, se decidió dejar de utilizar, para dar paso a uno más moderno.







Pero antiguamente, antes de convertirse en un espacio publico, varias religiones utilizaron esta colina como cementerio.
Con orientación a Jerusalén, nos encontraremos con el Cementerio Hebreo”. Sus más de 150 tumbas datan desde el siglo XV, y a pesar de que por la erosión, varias cayeron al mar, se lo considera uno de los campos santos Hebreos más grandes, antiguos, y mejor conservados de Europa.
Los protestantes también tenían su espacio en el “Campo de los Ingleses”, y antiguamente también los ortodoxos en el hoy desaparecido "Campo de los Griegos".


Regresando al puerto, un nuevo recorrido resulta tan llamativo como el anterior: El ascenso al monte Guasco.
Con punto de partida la Piazza della Republica, a menos de cien metros, por la calle Antonio Gramsci se encuentra la plaza mencionada al inicio de este relato, Del Plebiscito, conocida también como Piazza del Papa, justamente en honor a Clemente XII, a quien recordemos, se le hizo una escultura para colocar sobre el arco de Trajano, y termino ocupando una posición privilegiada en este lugar.




A lo lejos, con su color celeste, se divisa, a mi entender a la cúpula más bella de la ciudad, perteneciente al museo Arqueologico Nacional de Marche. De breve duración, la calle Gramsci cambia de nombre, para llamarse Ciriaco Pizzecolli ¿Quien es Ciriaco? Nada más y nada menos que un viajero y coleccionista nacido en Ancona, y considerado el padre de la arqueología.
Luego de una visita por otras ruinas romanas, en este caso unas termas del siglo I A.C. merece la pena ingresar al museo de la región. Por un precio bastante accesible (4 euros y 2 para comunitarios) nos encontraremos con gran cantidad de objetos, desde el periodo Neolítico hasta el medioevo, destacándose los restos Romanos, y la cultura local anterior a ellos, los Picenos.




Finalmente, tras una ultima pendiente un poco más pronunciada, en la cima del monte Guasco, se ubica la catedral de la ciudad. Con estilo que combina el romano, gótico y bizantino, esta iglesia esta dedicada al Santo Patrono de Ancona, San Ciriaco. En su honor, cada 4 de mayo se produce uno de los acontecimientos más importantes de la ciudad "La fiera di San Ciriaco", una feria donde miles de personas se acercan a comprar los productos ofrecidos en más de 400 puestos extendidos a lo largo del Viale della Victoria, una de las principales calles de la ciudad.





Hace un tiempo, el dueño de un hostel en Ascoli, me dijo sobre su ciudad, que era poco visitada por encontrarse en Marche, una región relegada al olvido. Ese motivo hace que suceda lo mismo en Ancona. Lejos de las rutas turísticas tradicionales, varias sorpresas esperan en un lugar que solo parecería ser una simple ciudad portuaria.