Header Ads

Richmond Park, la historia, qué ver y sus famosos ciervos [Londres, Reino Unido]


Hay un lugar a pocos kilómetros del centro de Londres que te aleja del ruido y el smog de una de las ciudades más caóticas de Europa.

Se llama Richmond Park y, aunque es un poco más difícil llegar con respecto a otros parques de Londres, no tiene nada que envidiar a los famosos Hyde y Regent’s.

El parque tiene 955 hectáreas de vegetación. Si les resulta un poco complicado calcular las hectáreas, tomen la imagen que tiene de Central Park en Nueva York y multiplíquenla por 3 para tener una idea del tamaño real del parque.


Para comprender mejor este parque, debemos dar un pequeño paso atrás en el tiempo, más precisamente hasta 1625. Londres había sido invadida por la peste bubónica, la epidemia de peste más grande hasta entonces y que a lo largo de la historia solo será superada por el brote de 1665-1666.

Para escapar de la plaga, el rey Carlos I se mudó al área de Richmond y construyó un coto de caza de venados en una colina para entretener a su corte y a él mismo.

Es por esta razón que, mientras que en otros parques de Londres, prevalece el césped bien cortado, floridos jardines, rosedales y estatuas, y podemos imaginar damas caminando por las amplias avenidas floridas, aquí casi no encontramos nada de esto. Tan pronto se sumerjan en los caminos de tierra de Richmond, inmediatamente notarán la gran diferencia que tiene con respecto al resto de los espacios verdes. 

Dejando a un lado a las damas elegantes, en el mejor de los casos, podemos imaginar una antigua cacería inglesa de ciervos con nobles a caballo y perros de caza en búsqueda de las presas. La vegetación es más natural: predomina la hierba alta junto con helechos que invaden el camino, troncos de árboles secos en el suelo, zarzas y arbustos exuberantes. Y finalmente ellos: ¡los ciervos de Richmond, los habitantes más famosos del parque!


Hay dos tipos de ciervos en el parque. Estos son ciervos rojos y gamos. Los ciervos rojos son nativos de Inglaterra, mientras que los gamos fueron reintroducidos en la isla por los normandos después de que los gamos locales se extinguieron durante la Edad de Hielo.

Hoy en día hay 630 ciervos que pastan libremente en el parque, y es posible encontrarlos en pequeñas manadas repartidas por la zona.

Cada año, el número total de ciervos se calcula cuidadosamente, ya que una población excesiva podría generar escasez de alimentos y hambre para el resto de la comunidad. El número de venados que excede este total, si es posible, se envían a otras instalaciones. Sin embargo, esto no sucede a menudo y, por lo tanto, el exceso de ciervos se matan y su carne se vende a comercios habilitados para la venta de carne de caza.


Los letreros diseminados por el parque y el sitio oficial del parque, recomiendan no acercarse a menos de 50 metros de los ciervos, ya que son animales salvajes y pueden reaccionar instintivamente y de modo impredecible. En la práctica, los turistas y visitantes del parque pasean junto a los animales a menos de la distancia recomendada, los cuales parecen muy dóciles y acostumbrados a la presencia humana. Aún así, por más habituados que se encuentren, esto no quita la posibilidad de tengan reacciones propias de sentirse amenazados.

Dependiendo de la época del año varían sus instintos. De mayo a julio, cuando las madres acaban de dar a luz, protegen a sus cachorros entre los arbustos y la hierba alta, y pueden volverse agresivas para protegerlos. Asimismo, de septiembre a noviembre, los machos están en celo y a menudo luchan entre sí para atraer la atención de las hembras.

Si nos acercamos demasiado pueden llegar a morder. En cuyo caso pueden transferir la enfermedad de Lyme a los humanos.


En el caso de estar acompañados por un amigo peludo, recomendamos consultar los permisos en el sitio web oficial ya que en algunos meses, no se recomienda dejar a los perros sin correa.

QUÉ MÁS VISITAR

Aunque la mayoría de los visitantes van al parque de Richmond para tomarse una selfie con los venados, ¡hay muchas otras cosas que hacer en el parque!


Una vista tan buena como la de los ciervos es la que podemos tener desde la cima del montículo King Henry’s mound, desde donde se puede ver la cúpula de la Catedral de San Pablo, ubicada unas 12 millas al este. Se presume que el montículo fue un antiguo cementerio prehistórico de la Edad del Bronce. La leyenda también cuenta que fue el sitio donde Enrique VIII esperó la señal de que Anna Bolena, su ex esposa, había sido decapitada por traición en la Torre de Londres, para así poder casarse con su tercera esposa.

Los jardineros del parque mantienen las ramas de los árboles cortadas para permitir la vista de la Catedral, y, aunque Londres es una ciudad en continuo crecimiento, una ley prohíbe la construcción de edificios altos que irrumpa la vista de la catedral.

En cambio, desde la cima de Sawyer's Hill podemos ver los modernos edificios que conforman el skyline de la City de Londres.


Para los románticos, un imperdible es el recorrido por Isabella Plantation, un jardín de 40 acres en el medio del parque. Esta es la antítesis del resto del parque, ya que es un jardín de flores, pequeños senderos y fuentes de agua. Una parada obligatoria, especialmente si visitan el parque en abril y mayo, cuando las plantas han florecido. ¡Un verdadero resplandor para los ojos!

Si, por otro lado, prefieren los deportes, les recomendamos no perder la oportunidad de realizar el Tamsin Trail, una ruta de 7 millas y media, libre de automóviles, que corre a lo largo del perímetro del parque. A pie, son necesarias unas 2/2,5 horas a un ritmo rápido o en 3 o 4 horas si la idea es pasear relajados. En bicicleta se tarda unos 40 minutos.

Detenganse para un té de la tarde típico en Pembroke Lodge, con sus elegantes y refinados salones de té de estilo georgiano.

Finalmente, visiten Ham House, una residencia noble que data de 1610, y donada unos años más tarde (en 1626) por el rey Carlos I a su amigo de la infancia William Murray. Junto con su hija Elisabeth, lo decoró con lujo y buen gusto, convirtiéndose en uno de los más hermosos ejemplos de casas de estilo Stuart en Inglaterra, así como también en uno de los más perseguidos por los fantasmas del país.


INFORMACIÓN PRÁCTICA:

El acceso al parque es gratuito y está abierto todos los días (los horarios varían según la época del año.)

El parque está ubicado en el sur de Londres, en el barrio de Richmond upon Thames y la dirección es TW10 5HS

Para llegar, la estación de metro más cercana es Richmond, que es la última estación de la línea de metro District y de la “Overground”. (Para más informaciones sobre el transporte y cómo llegar, hacer click aquí.)

Tener en cuenta que el acceso es limitado en los meses de febrero y noviembre, que son los meses en que se controla numéricamente la población de ciervos.


No te olvides de suscribirte al canal de Subiré a ese Tren: 

Redes sociales