20 de agosto de 2013

Siracusa y Agrigento, tierras de la antigua Grecia

Isla de Ortigia y Neapolis de Siracusa

Luego de unos días en Catania, finalmente llegue a Siracusa. Este destino no fue casual, sino que junto a Agrigento se encontraban entre los puntos de mayor en Sicilia, e incluso del Sur.
Esta ciudad jugó un rol clave en la antigüedad. Los viajeros Griegos que llegaban allí, la describían como uno de los lugares más bellos del mundo conocido, incluso por sobre la misma Atenas.
Pero no solo la belleza destaca a Siracusa, sino que fue la ciudad Griega más importante de Sicilia. Si observamos un mapa, notaremos que su ubicación en el este de la isla, y sobre el mar Ionico, la convierte en uno de los puntos más cercanos a Grecia. Este motivo nos puede hacer comprender por que era tan estratégica su ubicación.
En sus inicios, fundaron la ciudad en la pequeña isla de Ortigia, la cual es el lugar donde se establecieron los colonos griegos cuando llegaron en el año 734 A.C

Según la mitología, en Ortigia nació Diana, diosa Romana de la caza. Como otros tantos puntos en común, la isla también fue consagrada a su equivalente griega Artemisa (aunque en este caso, su nacimiento se debate si fue en Ortigia, o en las isla griega de Delos)
Siracusa, como todo Sicilia, fue controlada por Griegos, Romanos, Árabes, Bizantinos, Normandos, Aragoneses entre otros pueblos. Hasta que finalmente en 1865, con la unificación, paso a ser parte de la República Italiana.
Distintos terremotos e invasiones, generaron que la arquitectura de la isla de Ortigia cambie mucho. Lejos también quedaron las murallas que la protegían en épocas de dominio griego. Aún así, es posible ver los cambios culturales producto de las diversas invasiones que sufrió. Un ejemplo claro de esto, es la catedral de Siracusa. Construida sobre el antiguo templo griego de Atena, a pesar del estilo barroco implementado por el cristianismo, aún se puede reconocer las columnas del antiguo templo.
También entre las nuevas edificaciones de la isla, se conservan los restos de las columnas pertenecientes a los templos de Apolo y Zeus. 



Un detalle no menor, que seguramente nos llamara la atención es la plaza central de Ortigia, Piazza Archimede.
Arquimedes, es considerado uno de los científicos más importantes de la antiguedad. Como muchos en su época, fue matemático, físico, astrónomo, entre otras áreas que estudió.
Si bien durante su vida, fue muy respetado por sus inventos, algunos de los cuales fueron claves para defender la ciudad de la invasión Romana, con el paso del tiempo pasaría a ser reconocido por sus aportes a la matemática y física, por ejemplo con el principio que lleva su nombre, de gran importancia en la hidrostática, y el cual demuestra por ejemplo porque un cuerpo en el agua puede flotar, o en su defecto hundirse.
Caminando por la ciudad nueva seguramente nuestra vista se detenga en un extraño edificio. El santuario de la Madonna delle lacrime es una iglesia que con su peculiar forma intenta evocar a una lagrima cayendo desde el cielo. Esta construcción desde el momento de su planificación en 1953 hasta la actualidad, desata polémicas -sin lugar a dudas, justificadas- entre la población.


Pero Siracusa no solo quedan algunas columnas y una plaza con el nombre de uno de los científicos mas importantes de la historia. También sobrevivieron al paso del tiempo, importantes edificios de la "Neapolis" Griega (Ciudad nueva). Casualmente la ciudad nueva de la antigua Grecia, quedo rodeada de la zona nueva de la actual ciudad.
Actualmente la Neapolis constituye el Parque arqueológico de Siracusa. Ni bien entramos al mismo, antes de llegar a las boleterias, encontramos el edificio más moderno, el anfiteatro Romano. Se calcula que fue construido en el siglo III d.c., en la época imperial de Roma. Se diseño excavado en la roca y es considerado uno de los edificios más significativos de ese periodo Romano. Lamentablemente durante siglos sus piedras fueron utilizadas para otras construcciones, por lo que actualmente poco queda de él.


Continuamos avanzando y nos encontramos con unas canteras de piedra conocidas como Latomias. Por más creativo que parezca el nombre, en realidad en griego significa “piedras cortadas”. Estas canteras no solo fueron utilizadas para extraer piedras, sino como cárcel. Gran cantidad de grutas se encuentran en la misma, entre ellas la más conocida es "la oreja de Dionisio". Denominada así por el pintor Caravagio, su nombre proviene de la similitud con una oreja, y según la leyenda, el Tirano de Siracusa Dionisio, utilizaba la gran acústica de la cueva para poder escuchar a los prisioneros.





Finalmente, el edificio más importante del complejo:el Anfiteatro Griego más grande Sicilia, y uno de los más grandes construidos por los Griegos.
Esta obra fue modificada por los romanos, que lo adaptaron a su estilo de espectáculos, incluyendo también juegos circenses.
Lo llamativo de esta obra arquitectónica, es que más de 2000 años después de su construcción, los habitantes de la ciudad lo siguen utilizando para la realización de espectáculos.


Con la visita al museo "Paolo Orsi", no quedaran dudas de la importancia de Siracusa a lo largo de la historia. El mismo cuenta con mas de 20.000 objetos, desde prehistóricos, hasta Helenisticos-Romanos, pasando por los distintos pueblos que habitaron la región.
Realmente sorprende la cantidad de piezas con la que cuenta el museo. El cual constantemente se va actualizando con gran cantidad de objetos que se siguen encontrando y restaurando. Tan grande es la cantidad de objetos, que gran parte de la colección aún permanece sin ser exhibida.
Una de las secciones con la que cuenta es el Medallero. Donde se exponen principalmente monedas, joyas, y medallas. Entre las monedas, cuentan con colecciones valuadas en millones de euros.




El Valle de los Templos de Agrigento

A diferencia de la planicie de Siracusa que permite algo similar a una distribución cuadricular de las calles, la ciudad de Agrigento esta construida de manera más desordenada. A las afueras , desde la terminal de autobuses resaltan los altos edificios, y su zona antigua sin sobresalir mucho arquitectónicamente de otras ciudades, queda sesgada por el increíble Valle de los Templos Griegos ubicados a las afueras de la ciudad.




Asentados a aproximadamente cuatro kilometros del centro de Agrigento, nos encontramos con un complejo que incluye siete templos Griegos, algunos de los cuales, a pesar de los terremotos y saqueos sufridos, con un gran trabajo de restauración, se encuentran en un admirable estado de conservación. Desde el año 1998 es considerado Patrimonio de la humanidad por la UNESCO.





Dentro del valle, es posible observar los templos de Hera, Heracles, Dioscuros, Esculapio. Aunque sin dudas, el templo de la Concordia es el más llamativo, y mejor conservado. Su gran tamaño (40 metros de largo) hace que sea observable desde cualquier elevación de la ciudad.


Para completar el recorrido por la antigua Grecia de Italia, el museo de Agrigento cuenta con gran cantidad de piezas, entre ellas varios sarcofagos Romanos.


Principalmente si se lo visita en verano, el valle puede resultar muy tedioso de recorrer, por las distancias a recorrer bajo los rayos del sol, pero es sumamente recomendable tomarse el tiempo necesario para visitarlo, ya que siempre nos faltara conocer algún edificio o estatua.
Si bien el costo de entrada al museo y valle de los templos cuesta 13,5 euros, es posible conseguir descuentos, ya sea por ser menor de 25 años, ciudadano europeo, o estudiante de historia, arqueologia, arquitectura, o carreras similares.


¿Como llegar?
A Siracusa
Desde Catania: Bus 6 euros. Tren 6,30 euros.
A Agrigento
Desde Catania: Bus 13 euros
Desde Palermo: 8,70 euros

Alojamiento:
En Siracusa se consiguen Bed & Breakfast a partir de 19 euros.
En Agrigento los precios son más altos. Hay un camping, pero se ubica a más de 5 kilometros de la ciudad.

Comida
En ambas ciudades la comida más economica (y mi favorita) es el arancino, una bola de arroz llena de carne o jamon y mozarella. El precio suele ser entre 1 y 2 euros.
En Agrigento, en las las panaderias es posible conseguir pizzas pequeñas por 1 euro, y en un almacen frente al comune, los arancinos se consiguen a 1 euro.


7 de agosto de 2013

Siracusa, la ciudad de Arquimedes.

"El Arquimedes que se menciona en la ciudad es el del teorema? pregunta Rafa, un Argentino decidido a recorrer el mundo mientras pinta. 
"Asi es, es el mismo, Arquimedes nació en Siracusa" responde Dino, Siciliano, arqueólogo, que se dedica a realizar restauraciones en el bellisimo museo de la ciudad. 
Yo me acordaba de Arquimedes, no del teorema, pero escuchaba atentamente, y pensaba en estas tierras, con su isla Ortigia, que alguna vez fueron habitadas por los antiguos griegos.

Llegada a Siracusa

Luego de comer, me quede en Piazza Archimede, haciendo un poco de tiempo, hasta que sea la hora acordada para el encuentro con Dino y Helene, quienes me hospedarían. Sentado en la plaza, comienzo a escuchar a un hombre hablando por teléfono, parecía que en Italiano, por momentos en ingles, pero mucha atención no le preste. Lo llamativo es que cuando se despide, sus palabras me hacen notar que le salio de adentro el "Argentino". Segundos después, pasa por delante mio y me hace un gesto de desaprobación y desagrado por mi remera (de Boca Juniors), claramente era argentino, y muy posiblemente de Riber (no, no es un error ortográfico, la B es una mancha que no se borra). Un argentino más pensé, y me dirigí a casa de mis anfitriones.
Una vez en casa de Helene y Dino, nos presentamos, conversamos un poco, y luego como ellos regresaban a trabajar, aproveché para dormir un rato. Ese rato terminaría siendo una larga siesta.
Al despertarme, todavía en un estado bastante sonámbulo, comienzo a escuchar voces, entre ellas, una que intercalaba palabras en ingles, con portugués, algunas (muy pocas) de italiano. Con la puerta de la habitación abierta, miro hacia el comedor, y para mi sorpresa, en la casa estaba el Argentino que había encontrado horas antes! Rafa, también de visita en la ciudad, había sido invitado a hospedarse en la misma casa. Paradojicamente, estos dos argentinos que buscamos esquivar presencia compatriota, terminaríamos alojados bajo el mismo techo Siciliano.


Esa noche continuamos presentándonos y contando un poco de nuestras vidas. Helene, es Francesa. De joven comprobó que lo suyo era el arte. Con unas amigas llegó de vacaciones a Siracusa, pero a diferencia de ellas, decidió que había encontrado su lugar en el mundo. Actualmente se dedica a pintar, y tiene un negocio donde vende sus obras.
Dino nació en Palermo. Estudió arqueología, y se mudó a Siracusa, donde trabaja de restaurador en el museo Arqueológico de la ciudad. Él, me hace reflexionar sobre la historia de la ciudad, cuando le muestra a Helene un antiguo objeto griego que encontró mientras caminaba por un campo. "Acá si excavas un poco seguro algún resto arqueológico encontrás" nos comenta mientras vemos lo que parecía ser un colgante.
Pero la historia que más nos llamaría la atención es la de Rafael. Nació, y vivió en Buenos Aires, llevando adelante una vida como la de cualquier persona, estudió, formó una familia y tenía un trabajo estable. Pero a los cincuenta años, separado de su mujer, y con todos sus hijos siendo adultos, optó por dejar todo e irse a vivir a una playa en Brasil. Luego, cinco años después, decidió salir a recorrer el mundo realizando lo que lo apasiona: Pintar.
Después de las presentaciones, llego el momento de hablar sobre la ciudad. Tanto a Rafa como a mi, nos intrigo el nombre de la plaza donde nos cruzamos. Detalle no menor, ya que la misma se llama así en honor a Arquimedes de Siracusa, famoso principalmente por su teoria, que explica la flotación de un cuerpo en el agua. Durante toda la tarde, habíamos caminado por la ciudad con Rafa, por todos lados se sentía que esto en algún tiempo no era Roma, no era Italia, sino Grecia.

Segundo día

Anfiteatro Romano
Teatro Griego
Me encamine para conocer los restos griegos de la antigua ciudad, hoy ubicados en museos y atrás de rejas con el cartel que indican cuanto pagar por atravesarlas.
Ni bien ingrese, el primer monumento que encontrare no era griego, sino romano, un antiguo circo/anfiteatro. No esta al nivel de los vistos en Roma o Lecce, pero era la bienvenida para ver la principal atracción: El anfiteatro Griego. En sus tiempos, era uno de los principales teatros de la isla.
Me lleve una decepción al llegar y encontrarme con que la estructura de piedras se encuentra recubierta de tablones, cubriendo el aspecto original. Aunque luego de esta primera imagen, logré comprender lo impresionante de que más de 2000 años después de su construcción, el anfiteatro sigue funcionando, realizándose espectáculos allí.
Pero si en el teatro me encontré una decepción, debo admitir que el museo me generaría la sensación contraria. En este momento recordé las palabras de Dino cuando hacia referencia a la facilidad de encontrar restos arqueológicos en la ciudad y sus alrededores. El museo era una muestra clara de esto, donde seguramente antes de llegar no podríamos imaginarnos que esta pequeña ciudad, ubicada casi en el punto más austral de Italia, cuente con tantos miles de objetos griegos,romanos, y otras civilizaciones que habitaron la región.



Esta tarde, y el día siguiente, coordine para encontrarme con algunos miembros de couchsurfing. Primero con Alu y Sabastian. Una Italiana y una Argentino que se conocieron en Roma, y ahora trabajan en la heladería del Padre de Alu.

Ultimo día: Cavagrande

Luca, un guía de senderismo, me llevo a conocer Cavagrande, una reserva natural ubicada en el cañón por el cual circula el río CassabileAquí es posible  ver una abundante vegetación, algo no tan común en esta isla tan cercana a África, un gran numero lagos, y cuevas habitadas desde el ciclo X a.c.


Una desinformación hizo que me vea obligado a retrasar una noche mi salida, pero también que pueda disfrutar más la ciudad, y la compañía de esta adorable pareja que me hospedo,y de mi compatriota Rafa.
Las poco comunicadas carreteras Sicilianas, me llevaron a regresar a Catania, para desde allí trasladarme a Agrigento. Mientras tanto, Helene y Dino intentarían conseguir un barco para que Rafa se crucé a Grecia, y desde allí continuar su viaje a Oriente.