Perderse en Fez: nuestro primer riad y el acoso turístico [Marruecos Ep. 9]
Bienvenidos a la locura de Fez! En este noveno episodio del viaje por Marruecos, desembarcamos en una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos y, sin dudas, la más intensa de todo nuestro viaje. Fez es conocida por tener la zona peatonal más grande del planeta y una medina medieval tan inmensa y laberíntica que, por primera vez en todo el viaje, nos perdimos en serio.
El contraste en esta ciudad es total: pasamos de vivir noches mágicas y charlas espectaculares a sufrir una mala experiencia que nos obligó a armar las valijas un día antes de lo previsto. Te contamos todo sin filtros.
El Riad más barato de Fez
Nuestra llegada a Fez arrancó con misterio. Nos alojamos por primera vez en un Riad, la vivienda tradicional marroquí con un impresionante patio interior, que solía pertenecer a las familias más ricas. El nuestro, a pesar de tener decoraciones talladas que eran un espectáculo y una terraza con vistas brutales, era el hotel más barato que encontramos en la ciudad.
La hospitalidad de nuestro anfitrión fue de diez: nos acompañó a comprar comida a altas horas de la noche y tuvimos una charla larguísima y súper nutritiva sobre la cultura local.
El laberinto medieval donde el GPS no sirve
Caminar por la medina de Fez es hacer un viaje en el tiempo directo al siglo XII. Las murallas, los artesanos trabajando el metal, la madera o los telares en plena calle, y los miles de puestos comerciales se mantienen casi inalterables desde hace siglos.
Pero ojo: acá el GPS muere. La noche que llegamos, el mapa nos marcaba que estábamos exactamente sobre el hotel, pero en realidad estábamos atrapados entre callejones sin salida a centímetros del lugar. De día la cosa no mejora; perderse es inevitable, aunque recorrerla sin rumbo fijo tiene una mística increíble.
En nuestro paseo pasamos cerca de la Universidad de Al Karaouine (la más antigua del mundo aún en funcionamiento), y entramos a la Madraza de Bou Inania. Este lugar es una joya de la arquitectura islámica y de los pocos edificios religiosos que permiten el ingreso a no musulmanes. Lo curioso es que, a diferencia de otras escuelas coránicas, esta incluye una mezquita en su interior, lo que la volvía el corazón de la comunidad. También nos cruzamos al Mellah, el antiquísimo barrio judío de la ciudad, que hoy conserva sus monumentos y sinagogas casi intactas.
Las famosas curtidurías y la estafa que nos arruinó el día
Al día siguiente fuimos con toda la ilusión del mundo a visitar las famosas curtiembres de Chouara, el lugar donde se procesa y tiñe el cuero de forma artesanal más grande de Marruecos. Pero lo que iba a ser un gran momento viajero terminó en un dolor de cabeza.
En Marruecos es normal que te ofrezcan cosas constantemente, pero en Fez el acoso al turista escala a un nivel extremo: no podés dar dos pasos sin tener a alguien encima. En las curtidurías la situación se fue de las manos, sufrimos un intento de estafa muy pesado por parte de unos supuestos "guías" e incluso tuvo que intervenir la policía.
La situación nos afectó tanto anímicamente y nos desgastó a tal punto que tomamos una decisión drástica: abandonar Fez un día antes para bajar los niveles de intensidad. Como siempre les prometimos honestidad, no queremos pintarles que todo el viaje es color de rosas.
¿Qué pasó exactamente en las curtiembres y cómo intervino la policía? Los detalles se los contamos en el próximo video con la mente más fría. Mira como es la medina de Fez y como nos perdimos en el laberinto de la medina haciendo clik en este enlance! 🎬🎒
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