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París: 20 imprescindibles para visitar en la ciudad. [París, Francia]

Ah, la Tour Eiffel… l’amour… les crêpes!

París es sin dudas una de las ciudades más románticas del mundo. Sin embargo tiene mucha, muchísima historia, cultura y mucho para visitar. A continuación 20 imprescindibles para visitar en su viaje a París.

1. Catedral de Notre-Dame



La iglesia más importante de la ciudad y de toda Francia. Es también una de las catedrales góticas más antiguas del mundo, y un emblema de este estilo arquitectónico.

Se encuentra en la Ile de la Cité, la cuna de París. Se empezó a construir en 1163, cuando el papa Alejandro III puso la primera piedra, marcando así el comienzo de 170 años de trabajos. Finalmente se terminó, en 1330. Sus medidas son 130 metros de largo y sus torres alcanzan los 69 metros de altura.

A lo largo de su historia, fueron muchos los personajes importantes que pasaron a través de sus tres puertas principales. Entre reyes y príncipes, destacamos a Napoleón que en 1804 se autoproclamó Emperador de Francia justo en Notre-Dame.

2. Torre Eiffel 



Resulta difícil creer que hoy en día se considera a la torre Eiffel como el emblema de la ciudad. Construida en 1889 para la Exhibición Universal de París por August Eiffel, tenía que ser derribada al final de la Exhibición. En un principio, generó mucha controversia y recibió más críticas que elogios. Incluso, el poeta francés Paul Verlaine, mientras paseaba por la ciudad, se desviaba de su ruta para no verla. 

Su altura original es de 300 metros. Con el agregado de una antena actualmente cuenta con 324 metros. Desde su creación fue el edificio más alto del mundo hasta 1931 cuando se construyó el Empire State Building de Nueva York.

Una vista completa de la Torre se puede admirar desde el Trocadero, compuesto por los jardines y la plaza del Trocadero. Es el lugar donde se ubica el palacio de Chaillot. Aunque si destaca por algo es por su gran vista de la Torre Eiffel.

3. Arco del Triunfo



Construido entre 1806 y 1836 por orden de Napoleón Bonaparte para conmemorar la victoria en la batalla de Austerlitz de 1805. Es el símbolo de la gloria militar francesa.

Y en él hay distintos grupos escultóricos y relieves rememorando momentos importantes de la revolución francesa y la etapa de Napoleón. También es posible observar los nombres de las batallas ganadas por Napoleón, y de 558 generales franceses. Bajo el arco se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido y arde la llama eterna, una llama siempre encendida en conmemoración de los soldados de la Primera Guerra Mundial que nunca fueron identificados. 

Posee 50 metros de altura y es hoy punto de partida para desfiles y celebraciones. Es posible subir a la plataforma y gozar de una de las mejores vistas de París.

Desde el Arco, doce calles parten en forma de estrella, entre las cuales se encuentran los Campos Elíseos. 

4. Campos Elíseos



Conectando el Arco del Triunfo con Plaza de la Concordia se encuentran los Campos Elíseos, la principal y más glamorosa calle de París. Construida en 1667 por el arquitecto de jardines de Louis XIV, André Le Nôtre para extender la vista desde el palacio de las Tullerías.

Posteriormente, se convirtió en  la “calle triunfal” durante el regreso del cuerpo de Napoleon desde Santa Elena en 1840. También se realizaron por ejemplo los desfiles para celebrar el fin de las dos Guerras Mundiales y el Bicentenario de la Revolución Francesa en 1989. 

En la segunda mitad del siglo 19, empezaron a añadirse cafés y restaurantes y sucesivamente también jardines con fuentes, flores, y senderos. Era el lugar donde ser visto. Hoy en día tiendas y restaurantes de lujo, embajadas, consulados, hoteles 5 estrellas se encuentran en las proximidades. 

5. Plaza de la Concordia



Es la plaza más grande de París, y la segunda de Francia, cubriendo 8 hectáreas del centro de París. En su nacimiento, a mitad del siglo 18, la plaza estaba dedicada a Luis XV en cuanto había un busto del mismo a caballo en el centro de la plaza. 

En 1792, la estatua fue derribada y la plaza fue renombrada Plaza de la revolución. En lugar de la estatua, ahora había una guillotina. En dos años y medio de actividad, en esta plaza casi 1.200 personas entraron para ser guillotinadas. Entre los muertos más famosos están Luis XVI, Maria Antonieta y los revolucionarios Robespierre y Danton.

La plaza se renombró otra vez, esta vez con el nombre Concorde y en el siglo 19, fue adornada con 2 fuentes, 8 estatuas que representan ciudades francesas y un enorme obelisco fue situado en el medio. El obelisco de 3.200 años de antigüedad, proveniente de Luxor, fue donado por el gobernante de Egipto en 1830. La plaza es el punto de llegada de los desfiles que se mueven a lo largo de los Campos Elíseos el 14 de julio, el día de la toma de la Bastilla.

6. Jardín de las Tullerías


Construido como jardín del antiguo Palacio de las Tullerías (destruido en 1870), corre paralelo al río de la Sena. Fue proyectado por el arquitecto de jardines André Le Nôtre (si, el mismo de los jardines de los Campos Elíseos) en el siglo 17. Une Plaza de la Concordia con el museo del Louvre y es uno de los parques más representativos y concurridos de París. 

En ellos se puede visitar el museo de l’Orangerie, el museo que alberga la serie de ninfeas de Claude Monet. En el museo es posible apreciar también otros grandes artistas de la Escuela de París, desde el Impresionismo hasta el periodo entreguerras. Otros artistas presentes son Cezanne, Renoir, Picasso y Rousseau entre otros.

7. Museo del Louvre


El museo más importante de Francia y entre lo más importante del mundo entero.
El edificio remonta al medioevo, más precisamente a 1190 cuando el rey Felipe-Augusto hizo construir una fortaleza para defender París desde los ataques de los Vikingos. Durante el reino de Francisco I, el edificio tomó una arquitectura renacentista y desde entonces reyes y emperadores de Francia lo mejoraron y agrandaron. 

El museo fue construido en el antiguo Palacio de Louvre, sede de la monarquía francesa hasta 1682 cuando se trasladó a Versalles. Como museo se abrió por primera vez al público en 1793, unos años después de la Revolución Francesa.

En su interior abundan grandes obras maestras, aunque sin dudas la más conocida es La Gioconda o Mona Lisa de Leonardo Da Vinci. 

8. Museo d’Orsay



Construido en una estación de trenes cerrada casi 50 años antes, el Museo d’Orsay alberga obras de arte desde la mitad de 1800 hasta el comienzo de la primera guerra mundial. La colección está dividida en tres niveles: en la planta baja podemos encontrar obras de la segunda mitad del siglo 19, en la del medio prevalece el Art Noveau mientras que en la última planta se puede ver una de las mejores (si no LA mejor) colección al mundo de arte Impresionista y postImpresionista.

Entre los artistas más célebres presentes en el museo, se puede encontrar obras de Monet, Manet, Degas, Gaugain, y Van Gogh (y muchos más!).

9. Capilla Santa



Apodada durante el Medioevo como la entrada al Paraíso, la Sainte Chapelle es una verdadera joya de la arquitectura del siglo XIII. Fue construida por el rey Luis IX para albergar la corona de espina de Cristo y otras reliquias.

Su capilla superior, destinada al rey y a la familia real, cuenta con 25 grandes vitrales que ocupan casi todas las paredes. Los vitrales están decorados con más de 1.000 escenas religiosas del Antiguo y el Nuevo Testamento. La luz del día entra por los vidrios inundando la capilla de luces coloreadas. El efecto es asombroso.
La capilla inferior, destinada a los sirvientes y a la plebe, es menos impresionante pero es ésta también ricamente decorada. 

10. Centro Pompidou



Edificio de vanguardia para su época, el centro Pompidou es un edificio que ha sido construido al revés que la mayoría de los edificios. Todo lo que pueda ocupar parte del espacio de un edificio, ha sido trasladado fuera: conductos de aires, electricidad y agua, escaleras y ascensores, … Esta era la idea de los arquitectos Renzo Piano, Richard Rogers y Gianfranco Franchini para dejar en el interior un espacio despejado y flexible para el museo nacional de Arte Moderno. 

Los colores seleccionados para la decoración externa, no tienen uno fin meramente decorativo sino son útiles para identificar los diferentes tipos de tuberías: azul para los conductos del aire, verde para el agua, amarillo para los circuitos eléctricos y rojo para las areas donde la gente se puede mover como escaleras mecánicas y ascensores.

En el interior, el centro alberga importantes obras de movimientos como el Fauvismo, Cubismo y Surrealismo con artistas del calibre de, entre otros, Chagall, Picasso, Salvador Dalí, Andy Warhol y Pollock. 

11. Basílica del Sacré-Coeur


Ubicada en la colina de Montmartre, el sitio natural más alto de París. Su cúpula, es el segundo punto más alto de la ciudad, luego de la Torre Eiffel.

La idea para una iglesia de esta importancia, nació en el voto religioso de dos comerciantes cristianos que juraron construir una iglesia si Francia se salvaba de la invasión prusiana de 1870. La construcción empezó en 1875 completándose en 1914 pero se pudo consagrar sólo en 1919 al término de la segunda guerra mundial, cuando Francia logró derrotar la ocupación alemana.

Homenajea a los combatientes franceses que perdieron la vida durante la Guerra franco-prusiana de 1870/71. Su color blanco tan puro se debe a la piedra usada para su construcción proveniente de una cueva francesa. La piedra es muy impermeable y no sólo impide al agua filtrar, sino también cuando llueve libera una sustancia llamada “calcita” que le permite autolimpiarse.

12. Moulin Rouge



Creado en 1889, es el cabaret más famoso de París. El molino rojo que le da su nombre es una atracción para muchos turistas que se asoman solo para ver su fachada. 

En su época de oro, multitudes incitaban a las bailarinas y ríos de Champagne fluían cada noche. Si bien se suele identificar el famoso cancán francés con este cabaret, el cancán no se originó aquí sino en Montparnasse. Por otro lado, los espectáculos suelen terminar con este baile. En la actualidad se ofrecen espectáculos musicales y de danza. Los brillantes trajes son tan “sutiles” que cubren solo lo mínimo y necesario, por ende los espectáculos pueden no ser aptos para niños.

13. Hôtel des Invalides


La imponente estructura del Hotel des Invalides fue construida en tan solo 5 años (1671-1676) por Luis XIV como residencia para los soldados franceses retirados en servicio, los veteranos de guerra y los soldados discapacitados que después de la guerra se habían encontrado sin casa. 

Su fachada clásica, es coronada por una cúpula decorada en oro, bajo la cual, al interior del edificio, se encuentra la impresionante tumba con los restos de Napoleon Bonaparte. El deseo final de Napoleon fue tener sus cenizas descansando cerca del río Sena y así en 1840, 19 años después de la muerte, su cuerpo fue transportado desde la isla de Santa Elena. Cerca del Hôtel des Invalides, se puede visitar el museo Rodin, dedicado al más importante escultor del siglo 19. Entre las obras, el célebre Pensador.

14. Panteón



El Panthéon de París fue creado en la segunda mitad de 1700 y originalmente cumplía una función religiosa. La construcción fue requerida por el rey Luis XV quien había sobrevivido a una seria enfermedad. Para agradecer el hecho de estar aún vivo, hizo erigir una iglesia en honor a Santa Genoveva.

Con la Revolución Francesa, la iglesia cambió de función y se transformó en lugar de descanso para grandes personalidades de Francia. Napoleón posteriormente la convirtió otra vez en iglesia en 1806 pero luego fue transformada otra vez en edificio secular. Su fachada está inspirada en el Panteón de Roma.

Actualmente es el lugar de descanso de grandes personalidades de la historia francesa. Entre otros podemos destacar a Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Victor Hugo, Emile Zola, Marie Curie y Alejandro Dumas.

15. Ópera Garnier



El teatro de ópera más importante de París, y sin dudas de los más importantes del mundo. Este edificio fue construido por deseo de Napoleon III y su construcción empezó en 1862, abriendo recién en 1875. 

Su arquitectura es una mezcla de estilos (Clásico, Barroco) y de materiales (piedra, mármol, bronce). También en el interior el lujo y la majestuosidad abundan. Es de destacar la impresionante Gran Escalera hecha en mármol, y el Grand Foyer con el techo cubierto de mosaicos. El auditorio, se encuentra recubierto de terciopelo y decoraciones en hojas de oro que contrastan con los colores de la decoración del techo, pintado por Marc Chagall en 1964.

El “lago” subterráneo a la ópera (en realidad un tanque de agua) fue el lugar de inspiración de la obra “El fantasma de la ópera”.

16. Cementerio Père Lachaise



El cementerio más grande de París, y también el más visitado. El cementerio de Père Lachaise se encuentra en la cima de una colina de la ciudad. El nombre deriva de Père de la Chaise, confesor de Luis XIV quien poseía los terrenos.

El cementerio fue creado con el objetivo de reemplazar a un cementerio del centro ciudad, cerrado por las condiciones insalubres que generaba en las zonas aledañas. En un inicio fue poco popular pero con el tiempo se hizo tan popular entre la burguesía que se extendió seis veces durante el siglo. En él se encuentran grandes personalidades como escritores como Oscar Wilde y Marcel Proust, el pintor Eugène Delacroix, el pianista y compositor Frédéric Chopin, Jim Morrison y Edith Piaf.

Para más informaciones sobre el Cementerio y sus famosos huéspedes, no te olvides de mirar este video.

17. Los Jardines de Luxembourg


El parque más famoso del centro de la ciudad, se extiende por 25 hectáreas en el lado sur del río Sena. Los jardines se extienden alrededor del Palacio de Luxemburgo, sede del senado.

Hay muchas cosas para hacer en los jardines, que se puede considerar un pequeño museo al aire libre. Cuenta con 3 fuentes y 160 estatuas, entre las cuales hay una copia de la estatua de la Libertad. En los jardines está también el museo de Luxemburgo, el primer museo de Francia.

Entre las otras atracciones, el Grand Bassin está lleno de pequeños barquitos para jugar, los niños pueden dar paseos en pony o burros o asistir a un show en el teatro de títeres.

18. Las Catacumbas de París



A modo de bienvenida, en las Catacumbas de París, un singular cartel en la puerta de entrada dice: “¡Alto! Este es el imperio de la muerte”. La historia de la creación de las catacumbas de París es también bastante macabra. Éstas nacieron para encontrar un lugar más saludable a las miles de personas que estaban enterradas en el cementerio de Les Halles, catalogado como muy antihigiénico. 

En 1786 y por 15 meses, cada noche carros transportaban millones de calaveras, huesos y cuerpos putrefactos por las calles de la ciudad para ser enterrados en las catacumbas. Poco antes de la revolución, se hacían fiestas en las catacumbas, y para que los muertos no descansen demasiado en paz, las catacumbas fueron usadas también durante la Segunda Guerra Mundial por la Resistencia Francesa como cuartel general.

19. Disneyland Paris



Ubicado a unos 30 kilómetros al este de París, el parque de diversiones Disneyland Paris abrió sus puertas a niños y adultos en 1992. Hoy en día ocupa una superficie de 57 hectáreas donde los sueños se hacen realidad (según el lema del parque).

Las más de 40 atracciones están divididas en 5 áreas temáticas: Main Street, Frontierland, Adventureland, Fantasyland y Discoveryland. Estas, están conectadas con un tren que recorre todo el parque. 

En el centro del parque se encuentra tal vez la parte más famosa, el castillo de la bella durmiente, un castillo que combina arquitectura medieval con el estilo de los castillos franceses. Completan el parque, una serie de restaurantes y lugares de comida, tiendas, hoteles, y también un campo de golf.

20. Versailles



Si bien el palacio empezó como palacio y coto de caza del rey Luis XIII en 1668, fue el rey Luis XIV (el Rey Sol) quien lo agrandó tanto que se convirtió en el palacio más grande de Europa. No solo destino de diversión, Versailles tuvo también un rol político importante a lo largo de la historia ya que fue también capital de Francia, por casi todo el 1700.

Los inmensos jardines fueron realizados por, ¿adivinen quien? Si, André Le Nôtre (por si no se acuerdan el nombre es la misma persona que proyectó los Campos Elíseos y los jardines de las Tullerías). Los jardines están divididos de manera geométrica por caminos. En ellos, se pueden encontrar floreros, setos, fuentes, espejos de agua, etcétera.

Tan grandes son los jardínes que contienen también dos palacios más. El primero es el Grand Trianon, un pequeño palacio de piedra y mármol rosa que el rey se hizo construir para huir de la rigurosa vida en la corte (y donde encontraba su amante, Madame de Maintenon). El segundo es el Petit Trianon, más pequeño que el otro como sugiere el nombre, y era el favorito de Maria-Antonieta.

Por lo que concierne al palacio, éste tiene una superficie de 67.000 metros cuadrados, y más de 700 habitaciones divididas entre apartamentos privados del rey, de la reina y estatales donde se llevaba a cabo la vida de corte oficial. 

Cada una de las salas de la corte está nombrada como una deidad del Olimpo, siendo la más suntuosa de estas, la Galería de los Espejos que cuenta con 17 grandes espejos que reflejan la luz proveniente de las altas ventanas que se abren delante. En esta misma sala, en 1919 se firmó el Tratado de Versalles, el documento que terminó oficialmente la Primera Guerra Mundial.

Estas son las 20 cosas imprescindibles de visitar en su primera vez en París. Sin dudas hay mucho más para visitar en París y como muchas veces pasa con otras ciudades, una vida entera no sería suficiente para descubrir toda la historia que se esconde en los palacios y por las calles de la capital francesa.

¿Qué otros lugares imprescindibles agregarían?

Déjanos saber en los comentarios así podemos preparar otra nota sobre otros 20 lugares imprescindibles de París.



Recursos gráficos nota y video: https://pastebin.com/WwpFhHRD

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