29 de diciembre de 2014

Tomás Jofré: 200 habitantes y 18 restaurantes.

Ubicado en la localidad de Mercedes, a casi 90 kilómetros de la Capital Federal, y a seis kilómetros de la ruta nacional 5, que une la ciudad de Lujan (Buenos Aires) con Santa Rosa (La Pampa) se encuentra un pequeño y particular pueblo, Tomás Jofré.
En rigor de verdad, el lugar se llama Jorge Born, en honor a quien fue propietario de las tierras de esa zona, y uno de los dos socios de la empresa alimenticia Bunge & Born. Pero con el paso del tiempo, se volvería habitual utilizar el nombre de Tomás Jofré, ya que así se llama su estación de ferrocarril, hoy en desuso.

10 de diciembre de 2014

Carpooling: Viajar en vehículos particulares compartiendo gastos

Hace unos días, para poder llegar a la ciudad de Miramar (Ubicada a aproximadamente 470 kilómetros de Buenos Aires) probé una nueva forma de viajar: Compartiendo gastos en un vehículo particular.

¿Como es esto? Gracias a Internet, y las redes sociales existen diversos sitios web, así como grupos y aplicaciones de Facebook, donde una persona que tiene que realizar un viaje, publica su ruta, la fecha de salida, y los lugares disponibles que tiene en su vehículo, para ofrecer a otras personas que deseen sumarse a su viaje. Hay distintas metodologías sobre el monto a pagar. En algunos casos, es compartiendo el total de los gastos entre todos los que viajan en el auto, otras veces, el conductor fija la tarifa que desea le abonen, e incluso, algunos llevan pasajeros gratis.

La otra forma de utilizar estos sitios es de la manera inversa. Alguien tiene que realizar un viaje lo detalla en el sitio, ofreciéndose como pasajero, y conductores que realicen esta ruta se contactan él/ella.

Entre los sitios más conocidos, algunos de ellos son Blablacar, Carpooling, conmicoche.com, vayamosjuntos.com.ar, etc. En Facebook existe una aplicación para viajes en Argentina, llamada Carpoolear, y grupos como “Gratisviajes - Adonde vas?... te llevo!!”.




Esta forma de viajar se ha vuelto común y popular en Estados Unidos y Europa, y de a poco se va extendiendo al resto del mundo.

Si bien hace rato me enteré de ella, nunca se me había dado la oportunidad de viajar de esta manera. En este viaje a Miramar, decidí probar en el vehículo de Diego, quien viajaba con su pareja Florencia, y un amigo llamado Eduardo, a un festival de tango que se realizó en Mar del Plata. Viajamos en una camioneta Daewoo T-2 con capacidad para 12 personas. Aparte de nosotros cuatro, compartimos la camioneta con Victor y Vanesa, una pareja Marplatense que volvía a su ciudad, Antonella y Agustina, quienes viven en buenos Aires, y viajaron a su ciudad natal a ver a su familia, y Catalina, una mochilera que salió de Bariloche rumbo a Corrientes, y ahora se encontraba de regreso al sur. Al dividir los gastos, pagamos $160 cada uno ida y vuelta (Si bien, finalmente se gasto un poco más, Diego quiso respetarnos el precio que nos había dicho antes de salir). Viajando en ómnibus el costo mínimo ida y vuelta hubiese sido $650 o $340 en tren, aunque no se conseguían pasajes. Si Diego, Florencia y Eduardo no decidían compartir en espacio de su transporte, en lugar de $160, tenían que pagar $500 cada uno.

Pero lo que más interesante me resultó de esta forma de viaje, no es el ahorro de dinero, sino que como sucede en Couchsurfing, u otros sitios de alojamiento gratuito, viajar de esta manera permite compartir momentos, e interesantes conversaciones con las personas que nos acompañan. Por ejemplo, en mi viaje, encantadoras charlas de tango, experiencias de los viajes a dedo de Catalina, o descubrir que soy “viento blanco auto-exigente en la tormenta” en la astrología Maya, gracias a los conocimientos de Agustina.




A su vez, esta forma de viajes nació con otros objetivos que también comparto. Suele suceder, que al utilizar un vehículo particular, no se aprovecha toda su capacidad, sino que gran cantidad de veces, solo lo utiliza el conductor, o quedan espacios libres. Compartir automóvil es una gran idea para poder reducir las consecuencias ambientales de la emisión de dióxido de carbono, y aligerar el transito utilizando menos vehículos.

Si bien estos sitios están destinados a viajes largos, ¿cuantas veces vemos grandes congestiones en los ingresos a las ciudades y en la mayoría de los automóviles viaja una sola persona? Si por ejemplo, quienes se trasladan a trabajar se organizarían para compartir vehículo, de cada cuatro autos, solo seria necesario uno para transportar la misma cantidad de gente.

En conclusión: Si compartís tu vehículo, vas a ahorrar dinero, compartir charlas y experiencias de vida con personas físicas, y no solo con una radio. Y a la vez, colaboras cuidando el medio ambiente y ayudas a agilizar el transito. Y si sos pasajero, quien sabe, ¡quizás terminas atraído por una ruta o destino, y terminas improvisando un viaje!

2 de diciembre de 2014

12 Consejos para viajar utilizando sitios de alojamiento gratuito

Para quienes no conocen, existen sitios web como Couchsurfing destinados a la hospitalidad viajera, donde personas de distintos lugares del mundo ofrecen ayuda a quienes visiten su ciudad sin animo de lucro. Esta mayoritariamente es a través del alojamiento, pero también puede ser por medio de visitas por la ciudad, o simplemente tomar algo y conocer gente de otras partes del mundo. 

Couchsurfing es la más conocida actualmente, pero no la única. Existen otros sitios como Hospitality Club y Be Welcome.

Hospitality fue una de las pioneras, y Be Welcome, si bien fue creada en 2007, actualmente parecería estar ganando varios miembros nuevos producto distintas transformaciones de Couchsurfing.


Hasta el momento solo he utilizado Couchsurfing, por lo cual no tengo experiencia practica en las otras.

Si bien, es innegable la utilización de este recurso por muchas personas con el único objetivo de ahorrar dinero, el espíritu principal de las tres (y de sus miembros) es el intercambio cultural entre las personas. Tanto Couchsurfing como Be Welcome tienen sesiones dedicadas a foros, así como permiten crear grupos y eventos para realizar en cada ciudad.

A continuación dejo algunos consejos sobre como manejarse al utilizar estos sitios, y a la hora de ser hospedado por nuestro anfitrión (termino utilizado para designar a la persona que nos aloja)

1- No utilices este recurso solo para ahorrar dinero!

La mayoría de los miembros de la comunidad, tenemos en claro que el objetivo de los viajeros que piden de alojarse, lo hacen en mayor o menor medida para ahorrar en uno de los principales gastos que tenemos a la hora de viajar. Pero no tenemos que perder de vista los valores por los cuales se rige esta hospitalidad, la cual traspasa las fronteras de lo material.


2- Se creativo a la hora de enviar solicitudes.

Es probable que si envías textos genéricos a decenas, o cientos de miembros para conseguir que te alojen, o tenes perfiles poco llamativos, obtengas menos resultados que si dedicas tu tiempo a personalizar el mensaje. Con justa razón, muchos anfitriones descartan solicitudes de quienes no se toman siquiera un minuto para leer su perfil, o al menos saber el nombre de la persona a la que se le esta pidiendo alojamiento.

Aunque resulte extraño, en Milán conseguí alojamiento porque en mi foto de perfil, estoy disfrazado de Harry Potter, y la anfitriona era fanática de sus libros!


3- Sé criterioso a la hora de enviar una solicitud y aceptar una propuesta.

A veces, si no estamos atentos, puede suceder que aceptemos propuestas que no resulten convenientes, ya sea porque se encuentran a las afueras de la ciudad o en pueblos vecinos, porque no tenemos transporte para movernos de manera autónoma, o por algún otro motivo. No tiene sentido alojarnos en un lugar que nos traerá más complicaciones que soluciones, o comprometernos con un anfitrión y luego no cumplir. Incluso desde el lado material, puede llegar a costarnos más caro que si pagaríamos el alojamiento.

Caso contrario a veces puede ser una gran experiencia decidir cambiar los planes y aceptar estas propuestas. Piensa que podes conocer lugares que no esperabas, y que en general, los anfitriones de los lugares más alejados o menos visitados, al recibir menos propuestas, pueden estar más deseosos de tu visita. Pensá que quienes viven en los lugares más céntricos de las ciudades más turísticas del mundo, por más buena voluntad que tengan, pueden estar hartos de recibir cientos de peticiones semanales.

Por ejemplo, al buscar alojamiento en Téramo, Italia, me ofrecieron hospedarme en Montorio al Vomaro, un hermoso pueblito vecino a Téramo, ubicado a las puertas del parque nacional Gran Sasso, donde se encuentra la montaña homónima, la más alta de los Apeninos.

En el pequeño país de Gales, investigando distintos perfiles, me contacte con una familia que vive en Llangwyryfon, un pequeño pueblito campestre de 400 personas, ubicado en el centro del país, que de otra manera, nunca se me hubiese ocurrido visitar.


4- Presta atención a los perfiles de los miembros

Este punto es importante, ya que estos sitios suelen ser seguros debido a que en el perfil de los usuarios aparecen referencias de los huéspedes y anfitriones que tuvieron. A la vez, los usuarios pueden ser avalados por otros. Esto sumado a verificar que el perfil se encuentre completo (foto incluida) es importante a tener en cuenta para evitar encontrarnos con personas que puedan usar estas comunidades con malas intenciones.

De todas formas, recordemos que en muchos casos, no tener referencias puede ser simplemente por ser nuevo, por lo cual, en algún momento alguien nos debe dar la oportunidad de participar por primera vez.

También aquí fue la primera vez que realicé Couchsurfing, y fue justamente con una pareja que también alojaba por primera vez. Ellos ni siquiera tenían foto de perfil. Sin dudas fue un riesgo (para ambos) la experiencia resulto muy buena.



5- Acepta reunirte con miembros de la comunidad aunque no te alojen.

Es habitual que muchas personas contesten que por algún motivo no pueden alojarnos, pero si compartir algún momento con nosotros, ya sea siendo nuestros guiás por la ciudad, o tomando un café. Salvo que tengas otros compromisos, acepta estas invitaciones. Siempre serán un experiencia positiva y gratificante. Recuerda que el espíritu de estos sitios no es solo conseguir alojamiento.


6- Estate atento a los eventos a desarrollarse en la ciudad que visitaras.

En muchas ciudades hay comunidades de Couchsurfing muy activas, que están realizando continuamente actividades, incluso manteniendo encuentros semanales. Estos pueden ser muy útiles para poder conseguir información de la ciudad, o disfrutar de una noche y algunas cervezas con personas siempre abiertas al dialogo.

En Lecce, Italia, me encontré con una comunidad Couchsurfing muy activa, donde sus miembros realizan actividades continuamente, y siempre están comunicados. Cuando uno de los miembros nos hospeda, probablemente terminemos reuniéndonos con el resto, y realizando salidas grupales.


7- No trates a tu anfitrión como un empleado.

Ser huésped de una persona que de corazón abre las puertas de su morada, implica comprender que éste no es tu empleado del hotel, ni que esta a tu servicio, y sera tu mucama durante la estadía.

8- La casa de tu anfitrión no es un hotel!

Relacionado con la anterior. Comportate como si estarías en tu casa, o en la de una persona cercana. No te tomes atrevimientos salvo que tu anfitrión así lo quiera. Mantén el orden, respeta horarios, y las reglas de la casa.


9- Comparte momentos con tu anfitrión.

Trata de buscar el acercamiento con tu anfitrión y generar dialogo. Resulta descortés llegar a la casa de alguien, dejar tus bolsos y aislarte completamente, o salir a recorrer utilizando la casa solo como deposito y para dormir, sin intercambiar palabras con tu anfitrión. Hay casos de personas que brindan alojamiento por el simple hecho de solidarizarse con otros ahorrándole el gasto de un hotel. Pero estos son ínfimos. Quien hospeda, en general busca el intercambio cultural con esa persona. Poder conocer a alguien que viene de otra ciudad, sus historias, un poco de su vida, compartir una comida, o mostrarle los encantos de su ciudad. Aunque tu anfitrión trabaje todo el día, y llegue cansado a ultimas horas de la noche, probablemente haya pensado todo el día como agasajarte o compartir una charla contigo.


10- Ayuda en las tareas domesticas.

Ofrecete a colaborar lavando los platos, o ayudando a tu anfitrión en sus quehaceres diarios. Muchos no lo permitirán, ya que sos su invitado, pero siempre es bueno mostrar predisposición, ya que no esta bueno recargar de tareas a alguien por tu presencia.

11- No abuses del tiempo que te hospeden.

Si pactaste quedarte por determinada cantidad de días, no te abuses quedando más tiempo, sin consultar a tu anfitrión, o sin su visto bueno.

12- Si no hay buena relación con quien te aloja, no fuerces situaciones incomodas.

Por distintos motivos puede que no generemos un clima agradable con la persona que nos aloja, o con otros integrantes de la casa donde él vive. Debemos ser atentos a esto, y saber cuando es preferible retirarse por más que no hayamos cumplido el tiempo que le pedimos quedarnos.

Un caso no grato es el sucedido en Swords, ciudad periférica a Dublín, donde fui alojado por una joven Italiana y su novio Checo. Ambos me recibieron muy bien, pero convivían con una pareja Israelí, a los cuales no consultaron para hospedarme, y no estaban contentos con mi presencia. Por este motivo, al día siguiente, visite la ciudad con ellos, y almorzamos juntos, pero decidí no pasar la noche nuevamente. Si bien mis anfitriones insistieron en cumplir su compromiso de alojarme los días que solicite, y alegando que se mudaban en pocas semanas, preferí que era mejor evitar estar incomodo, y que lo estén también los integrantes de la casa.

22 de septiembre de 2014

221b Baker Street: Las aventuras de Sherlock Holmes.

El número 221b de la calle Baker, es quizá una de las direcciones más famosas de todo Londres. Se ubica muy próxima al Regent's Park, uno de los principales parques de la ciudad, y aquí desde hace unos 100 años, llegan miles de cartas alabando o requiriendo los servicios del famoso detective Sherlock Holmes.

Si a algún desapercibido lo desconoce, este detective de fama mundial, destacado por sus métodos deductivos para resolver casos que parecieran no tener explicación lógica, no es más que un personaje de ficción creado por Arthur Conan Doyle.

Lo curioso es que para 1890, fecha donde comienzan a aparecer las obras de Doyle, la calle Baker solo llegaba hasta el número 85. Recién en 1932, la Abbey National Building Societ (actualmente Banco Santander) traslada su sede a Baker Street, ocupando desde el número 219 al 229.

Reconozco ser un gran admirador de Sherlock Holmes, principalmente de sus novelas, pero también seguidor de películas, series, e incluso videojuegos sobre él. Por esta razón, estando en Londres, no podía quedarme con las ganas de visitar su museo.

El Sherlock Holmes Museum, se ubica en la dirección ficticia donde vivían Sherlock y su compañero, el doctor John Watson. Pero en realidad esto es por un acuerdo con el con el ayuntamiento de Westminster, ya que verdaderamente, por su ubicación, se encuentra entre el 237 y el 241, osea le correspondería el 239.

Si Sir Arthur Conan Doyle, caminara por las cercanías de donde situó la vivienda de su personaje, se sorprendería por la cantidad de referencias a Sherlock. En los azulejos de las paredes del subterráneo están pintadas sus siluetas, en la esquina de Baker y Marylebone se ubica una gran estatua suya, y también son varias las referencias y señalizaciones que se pueden encontrar en las proximidades al museo.






El museo cuenta con dos secciones: una dedicada a la compra de recuerdos y los tickets de ingreso, y la otra a la casa de Sherlock Holmes y Watson.

En la entrada nos recibe un agente de las fuerzas policiales Victorianas de Scotland Yard. A continuación subimos los 17 escalones que nos llevan a la sala principal de dos ventanas, con sus sillones, la chimenea, el escritorio y la mesa de química de Sherlock. 

Los muebles de época y cientos de objetos referentes a la serie, nos hacen involucrarnos en la ficción y comenzar a recordar las obras del detective de principio de 1900.

El edificio cuenta con tres plantas, que incluyen los dormitorios de Holmes, Watson, la señora Hudson (la casera del edificio), el living, baño, y una sala dedicada a estatuas de personajes que aparecieron en las obras.








Un pequeño busto de Napoleón, la foto de los irregulares de la calle Baker (los ayudantes “callejeros” de Sherlock), el sabueso de los Baskerville, y otros cientos de objetos, nos harán sentir nostalgia, y ganas de leer (nuevamente) las obras. Cada rincón posee pequeños objetos o detalles, que aunque normales en el museo, probablementemás de uno se escapa del conocimiento de hasta los más fanáticos seguidores del mundialmente afamado detective.














Por último, en la planta alta, varias esculturas de cera representan a distintos personajes  o escenas que aparecen en las novelas: Sherlock, Watson, la liga de los pelirrojos, el hombre del labio torcido, hasta acabar con el enemigo de Holmes, el doctor James Moriarty.





Para finalizar, cabe aclarar que el museo, a diferencia de muchos otros en Londres, es pago. A su vez, obviamente por su temática y contenido, se encuentra dirigido a un público particular. Quien nunca leyó  las historias de Conan Doyle, difícilmente pueda comprender y apreciarlo, pero si, tal vez pueda ser el puntapié para aventurarse en leer sobre el mundialmente famoso detective, y “elementalmente” su amigo Watson.


Horario Museo: Lunes a domingo de 9:30 a 18 hs

Precio entrada: Adultos 15 Libras. Niños 10 libras. (Actualizado mayo 2019)

Dirección: Calle Baker 221b, Londres, Inglaterra.

2 de mayo de 2014

Belfast. Murales y Troubles.



Luego de visitar la increíble dublin, llegué a la ciudad de Belfast, capital de lo que oficialmente es el país de Irlanda del Norte, zona de la Isla de Irlanda que pertenece al Reino Unido.

Si bien no es una ciudad muy atractiva, y la mayoría de los turistas podrían obviarla de sus recorridos, por lo menos para mi, tres características son las que tiene esta ciudad:

La primera: Ser un importante puerto, donde sus ferrys tienen conexiones con distintos puntos de la Isla de Irlanda, y Gran Bretaña.

La segunda: Es que aquí se construyo uno de los barcos más famosos de la historia. Famoso principalmente por ser el más grande de su época, y por su final trágico: El Titanic.

Si bien llegué a la ciudad por los dos primeros motivos, osea para tomar un ferry a Escocia, y por ese famoso barco, no recordaba el verdadero motivo por el cual había incluido a esta ciudad dentro de mi recorrido. Esto queda claro en mi cuenta de twitter, donde todos los comentarios de ese día, se referían a Belfast, principalmente por ser la ciudad donde se construyo la trágica nave.

Fuera del museo del Titanic, y alejándose un poco del centro de la ciudad, se encuentra el tercer motivo para conocer esta ciudad: unos interesantes murales nos permiten observar su historia reciente, y los conflictos denominados "Troubles", desarrollados en Irlanda del Norte desde fines de los 60, hasta 1998 cuando se firmo el "Acuerdo de Viernes Santo". Conflicto que muchos, e incluso en los tours (ya sea en Belfast o Dublin) denominaran como la pelea entre católicos y protestantes. 

La historia de la isla, desde el mismo desembarco de San Patricio (misionero catolico que llego a estas tierras en el año 432, y posteriormente se convirtió en su santo patrono) hasta el día de hoy, esta marcada por el enfrentamiento entre ambos cultos. Aunque, a pesar de esto, en mi opinión, el conflicto no es solo religioso.




La primer calle a la que me dirigí se llama Shankill road, aquí las banderas británicas, escocesas, y de Irlanda del Norte flamean por todos lados. Shankill representa al barrio protestante de Belfast, y claro está, en esta zona de la ciudad, viven quienes se encuentran a favor de pertenecer a la monarquía del Reino Unido. La importancia del mismo esta que este era uno de los principales barrios donde se concentraba en grupo armado Ulster Volunteer Force (UVF), grupo paramilitar protestante, que defendía los intereses británicos en Irlanda.

Los murales comienzan a aparecer, la mayoría hacen referencia a "cinco inocentes asesinados" y a la paz que ha llegado a esta región, con la incorporación al Reino unido. En uno incluso podemos ver, un cartel indicando para que dirección se encuentra Reino Unido, y para donde EIRE, debajo de la primer flecha, nos encontramos con otra que dice paz, y debajo de la segunda, otra que indica para que lado se encuentra la guerra (o los que la buscan). 








Lo interesante también es que la flecha que indica "Reino Unido" señala a Shankill Road, y la que indica "la guerra, o Eire" apunta hacia la segunda calle importante: Falls Road.

Algo que me llamo mucho la atención cuando me dirigía hacia Falls road, fue una reja de más de dos metros de alto, que en un principio pensé que se trataba del portón de una fabrica, pero al seguir avanzando comenzaría a comprender que era realmente. Camine hasta allí, y a unos 50 metros encuentro otro más, ahí ya no me quedaron dudas, estas son las rejas y puertas, pertenecientes a un gran muro, paradógicamente conocido como lineas de paz, que separa el barrio protestante del católico.


En Falls Road desaparecen las banderas británicas, y aparecen las banderas naranja, blanco y verde, pertenecientes a Eire, o Irlanda del Sur, aquí no llaman a esta región "Irlanda del Norte" sino que es "El Norte de Irlanda". Aunque estas palabras invertidas parezcan decir lo mismo, el significado dista mucho de serlo.
Aquí se encuentran los catolicos, defensores de Irlanda del Norte como parte de una misma república con el sur de la isla de Eire. Como sucede en Shankill con UVF, Falls road se asocia con el grupo armado católico republicano, el Irish Republican Army (IRA).

Resulta llamativo, en el barrio de la guerra, se encuentran banderas, que días antes, me enseñaron que el verde indica el color de los católicos, el naranja a los protestantes, y el blanco la paz entre ambos.







Pero al comenzar a caminar por Falls road, algo que yo ya sabia, se termino de confirmar: Comienzan a aparecer los murales, pero casi ninguno hace referencia al conflicto religioso, ninguno habla de la religión católica.
En cambio aparecen pintadas banderas de Cataluña, del País Vasco, y de Palestina, y en la tienda de recuerdos, se pueden comprar remeras y hasta las banderas de estos pueblos. También aparecen pintadas del IRA (Ejercito republicano Irlandés), y de quienes lucharon por la independencia de Irlanda, pero no para independizarse de los protestantes, sino que su lucha era para librarse de quienes los oprimían desde la isla de enfrente, desde la Gran Bretaña, Inglaterra, y su aún existente monarquía. Este era el barrio de los que luchaban no solo por la independencia de su nación, sino también por la de aquellos estados que se encuentran bajo la opresión o el control de otros. “Este era el barrio de los que no querían la paz, de los terroristas que mataron cinco inocentes”.











Por supuesto, que no solo existen estas dos posturas, están los que quieren una Irlanda del Norte unida al Reino unido, otros a EIRE, otros independientes de ambos, los que luchan por un estado católico, protestante, y los que quieren uno laico, pero esta división es tan fuerte, que parecería que son solo dos bandos los que se enfrentan. Lo que si queda claro, es que no es solo un conflicto religioso.

A pesar del “acuerdo de viernes santo”, y la tregua entre los distintos sectores, cada tanto, alguna victima paga las consecuencias de este enfrentamiento. Para los Catolicos/Nacionalistas, la paz no es posible mientras Irlanda siga bajo dominio Britanico, y para los Protestantes/unionistas, a pesar esta siendo los “actuales vencedores” del conflicto, el peligro sigue latente.

En cuanto al “muro de paz”, existen iniciativas para gradualmente ir eliminándolo, pero por el momento, sigue en pie.






Un dato que me olvide de mencionar. Antes de recorrer estas calles, una chica que vivía en Irlanda (EIRE) me dijo que a ella le comentaron que por nada del mundo vaya a una de estas dos calles, que allí no iban los turistas, por ser un lugar muy peligroso, una zona de gente mala, y de conflicto, el nombre de la calle era "Shankill road". Claramente, dependiendo con quien hables, y de que lado de la frontera se encuentre, Shankill y Falls road, dos caras de una misma moneda, pueden convertirse en paraísos o infiernos.
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Shankill Road







Falls Road