17 de noviembre de 2012

Parque Cretácico Cal' Orcko, Sucre. Tras las huellas del Titanosaurio. [Febrero 2011]


Cada vez que pienso que no hay más por conocer, Bolivia encuentra algo nuevo para sorprenderme ¿Como explicarle a aquellos que no ven a este país como un sitio a conocer, la cantidad de alternativas a conocer?

Klaus Schütt, un paleontólogo aficionado, al caminar por una cementera a solo 5 km del centro de Sucre, se encontrara con una pared, que desde hacia un tiempo llamaba la atención a los obreros de la empresa. Unas huellas recorrerían 1200 metros del gigante muro de cal.

Para Schütt no había dudas. Rápidamente llamo al Museo de la Historia Natural de La Paz, donde informo su hallazgo, más de 500 huellas de dinosaurio. Claro, el mayor yacimiento del mundo solo contaba con 220 huellas, por ende nadie le creyó. Pero Schütt se equivoco, eran más de 5000 las huellas!

A pesar del esfuerzo, ningún científico se intereso por el hallazgo. Hasta que en 1998, cuatro años después, Christian Meyer, paleontólogo Suizo de gran experiencia en huellas de dinosaurio, se dirigió hacia allí para realizar un estudio por tres meses. Dirá que "Fue una visión que te dejaba sin aliento".



Tras un arduo trabajo se descubrirán que las huellas pertenecen al Cretacico Superior (Hace 66 millones de años), con más de 5000 huellas de 293 especies (El yacimiento más grande contaba con un máximo de 2 especies). Entre las huellas, se descubrió una caminata por 347 metros, la cual pertenece a un Tiranosaurio Rex bebe, especie que solo se creia que habitaba en Norteamérica.

Según los estudios, esta pared de 80 metros de alto, era un lago de poca profundidad, por el que pasaban a refrescarse gran cantidad de especies, la cual con los posteriores movimientos tectonicos brindaran la actual inclinación de 73 grados.

Actualmente en aquel sitio funciona el Parque Cretasico, el cual visitamos en nuestro segundo día en Sucre. Para llegar allí nos tomamos el bus 4 (También llega el A) el cual nos dejo a bastante distancia de la entrada, pero a la vuelta lo tomaríamos en la puerta.







El mismo fue construido con aportes de algunas cementeras del país y del Banco Interaméricano de Desarrollo. La entrada ya demuestra un complejo bien armado, y en buenas condiciones. Al ingresar seriamos recibimos por un pterosaurio en la entrada. El precio de ingreso es de 15 bs (2,15 U$S) mas 5 bs (0.7 U$S) de derecho a cámara fotográfica.

Luego una muestra audiovisual nos aclimatara para pasar al parque donde gran cantidad de reproducciones se encontraran distribuidas por doquier. Aparte de las muestras, cuenta con un museo, donde se exhiben huesos encontrados en la zona, así como replicas del esqueleto de un dinosaurio.
Por último cuenta con un bar donde se puede almorzar.

Para finalizar, destaco que este gran descubrimiento permitió poder estudiar mejor la época, y cambiar gran cantidad conceptos paleontológicos. Inclusive encontrando la existencia de muchas especies que no se creían habitar en Sudamérica.








Información útil

Bus a Cal'Orcko: Numero 4 o A

Precio Ingreso: 15 bs (2,15 U$S) mas 5 bs (0.7 U$S) de derecho a cámara fotográfica.

15 de noviembre de 2012

Sucre, la ciudad blanca [Febrero 2011]

Nuestro viaje se acercaba al final. Luego de recorrer gran parte del Altiplano llega el momento de la ultima ciudad. A diferencia de Potosí, un cielo azul, con muy pocas nubes que no llegan a tapar el sol, nos permitirán ver la ciudad blanca de Sucre en todo su esplendor.


Si vemos un mapa, o cualquier manual, Bolivia posee dos capitales, Sucre y La PazLa primera es la capital histórica del país, pero perdió su rol en la guerra civil de 1898 cuando la derrota de Chuquisaca frente a La Paz, convirtió a esta última en la sede del poder Ejecutivo y Legislativo, siendo Sucre sede del poder Judicial. Caminando por las calles de Sucre, esta realidad cambia, para sus habitantes, la misma sigue siendo la única capital constitucional, sin reconocer a La Paz, o reconociéndola solamente como "el lugar donde vive el presidente".

Esta ciudad fue planificada como residencia y centro de la burguesía española, obteniendo grandes beneficios de la extracción de plata, principalmente de Potosí y sus minas de Porco.
Sus característicos edificios pintados de blanco, sus monumentos y arquitectura colonial, permitieron que en 1991 la UNESCO la declare “Patrimonio Cultural de la Humanidad”, título que hasta el momento solo se le adjudicaba a Potosí dentro del país.







A pesar de no brindarme seguridad, deseaba viajar en el bus carril, que une Potosí con Sucre. Un bus montado sobre rieles de ferrocarril que atraviesa gran cantidad de comunidades andinas aisladas, siendo de gran utilidad para comunicar a estas con las dos ciudades vecinas. Lamentablemente ese día no circulaba, y optamos por el autobús común. Desde allí, en otro, nos dirigimos hasta el centro de la ciudad.

Bajaremos en la avenida Hernando Siles y Aniceto Arce . Caminamos sobre esta ultima, donde, al llegar a Ravelo, nos encontramos con la primer muestra de esplendor: Unas arcas blancas, nos hacen notar que nos encontramos frente a la Iglesia de San Francisco.

Frente a la iglesia, ingresamos en el hostel "La plata" (Antiguo nombre de la ciudad). Por su cercanía a la plaza 25 de Mayo , y por encontrarse a la vuelta del mercado central, decidimos alojarnos allí. El precio: 25 bs (3,5 U$S) la habitación doble. Seguramente podíamos conseguir alguno más económico, pero a esta altura del viaje, y por su ubicación, no lo consideramos caro. Al subir a la habitación, comprobamos que valía su precio, ya que nos encontraremos con la más amplia de todo el viaje. Más tarde, al salir a recorrer la ciudad, nos reiremos al enterarnos que nos encontrábamos frente a la sede del ejercito.

Llegamos cerca del mediodía, por ende, luego de acomodarnos, nuestra primer visita seria al mercado central. Deseábamos probar los chorizos típicos de Chuquisaca, y consideramos a este como el mejor lugar. El mercado cuenta con cientos de puestos, donde se vende desde carne, verdura, vegetales, como tantos otros productos alimenticios. Al consultar donde podíamos comer, nos indican que en el segundo piso se encontraba el comedor. Luego de subir las escaleras nos encontramos con distintas mujeres cocinando (a veces con su familia colaborando), cada una junto a una larga mesa donde se sientan todos los comensales de ese "puesto". Allí pedimos los chorizos que buscábamos, junto a una gaseosa grande, no gastando mas de 12 bs (1,7 U$S) en cada plato.

Después de almorzar, nos dirigimos a la plaza 25 de mayo, donde, en su centro, monumentos de varios leones parecen custodiar la estatua de Antonio Sucre.


Luego de recorrer la plaza, ingresamos a la casa de la libertad. La entrada cuesta 15 bs (2,10 U$S) pero el derecho a tomar fotografías 10 bs (1,4 u$s) más (La ausencia de fotos propias, indica claramente que no pagamos este permiso)

Entre sus varias salas, tres me llamarían la atención:

La sala de los presidentes, por que aquí, por primera vez me explicaran el significado de los colores de la bandera boliviana:

La franja de color rojo, representa la sangre derramada por nuestros héroes para el nacimiento y preservación de la República.

La de color amarillo, representa nuestras riquezas y recursos naturales.

La de color verde, representa la riqueza de nuestra naturaleza y la esperanza, como un valor principal de nuestra sociedad.
Decreto Supremo, 14 de julio de 1888.


Luego visitamos la sala de los guerrilleros, aquí se encuentran los restos de Juana Azurduy, quien fuera parte de las luchas por la independencia latinoamericana.

Continuo a esta, la siguiente sala sera la que más nos llamara la atención, aquí se encuentra la bandera de Macha, la cual esta formada por dos franjas blancas con una central de color celeste, y lleva este nombre por haber sido encontrada en una iglesia de aquella localidad. Lo llamativo de esta, es que justamente es la primer bandera argentina, creada por Manuel Belgrano. La cual, luego de la retirada de la batalla de Ayohuma, fue guardada y olvidada en la capilla de Titiri.

A la salida, nos encontraremos con los festejos de carnaval, donde una parte de la juventud se junto a los alrededores de la plaza. Nos quedamos observando un rato, para luego continuar el recorrido. A la noche, las comparsas los continuarían.




Antes de perdernos por las calles de la ciudad, visitamos la catedral y el congreso de la ciudad, luego caminamos por la calle "Estudiantes", y sin planificarlo, la Universidad Mayor San Francisco Xavier, lugar donde se formaron gran parte de quienes llevaran adelante el proceso de independencia en Latinoamérica, se encontraría frente a nosotros.

Desde allí, nos dirigimos hacia un parque que llamo nuestra atención al armar el itinerario de viaje: La pequeña París de Bolivia, el Parque Simón Bolívar.

El parque, con su estilo francés (o eso dicen, ya que no conozco Francia ni mucho de sus estilos) fue construido en el siglo XVII y modificado a mediados del siglo XVIII. Al llegar nos encontramos con una replica más pequeña del Arco del Triunfo de París. En el año 1906, se pedirá a Gustavo Eiffel, autor de la torre parisina, la construcción de una replica de su obra. Hoy día, la misma se encuentra en un arenero destinado a los niños.





Al caer el sol, de vuelta en el centro de la ciudad, las angostas veredas se encontrarían repletas y en la calle la comparsa San Simón, quienes serian los encargados del show de ese día.

Por la noche, volveríamos a padecer de una lluvia. Ante esta situación, caminamos al mercado central en búsqueda de unos naipes, ya que el día anterior los anteriores dejaron de servir. En la esquina del mercado nos encontramos con un puesto llamativo: Un horno móvil en el cual se realizan distintas variedades de pizzas. Ya era horario de cenar, por ende aprovechamos la oportunidad, y elegimos esta opción para comer. Para acompañar, una cerveza "Autentica" que conseguimos sobre la avenida Siles.

Al día siguiente, el Parque Cretácico nos esperaría.





Información útil

Chorizos de Chuquisaca: 2 chorizos más ensalada: 12 bs (1,7 U$S) en el mercado central.

Ingreso a casa de la libertad: 15 bs (2,10 U$S)

Derecho a fotografías Casa de la Libertad: 10 bs (1,4 u$s)

Hostel La Plata: Calle Ravelo, casi Junin. 25 bs (3,5 U$S) la habitación doble con baño compartido

14 de noviembre de 2012

De visita por media Potosí [Febrero 2011]


Luego de volver de un viaje, generalmente me quejo.

Generalmente me quejo de visitar muy rápido una ciudad.

Generalmente me quejo porque me olvide de visitar algún sitio que antes de viajar consideraba importante.

Generalmente me quejo de no tener más tiempo para “vivir” unos días entre los locales.

Generalmente me quejo de que visite todos los sitios que quería, pero demasiado rápido.

Generalmente me quejo, pero solo por quejarme, por nostalgia, por querer conocer más, por estar de vuelta en casa.

Pero de Potosí, generalmente me quejo con argumentos: Por que recorrí “media Potosí”

La visita. 

Un año y medio  atrás, habíamos realizado la locura de visitar Potosí por medio  día (Osea, medio día durmiendo + medio día comiendo – conociendo), por lo tanto, mientras  transcurría nuestro viaje a San Salvador de Jujuy, y en los primeros  días de recorrido, comenzamos a definir el itinerario, y al armar la grilla de días y lugares, a esta ciudad decidimos dedicarle un solo día, ya que a nuestra  opinión, solo nos había quedado una deuda pendiente: subir a Cerro Rico.

Claro, también se podía conocer un poco más la ciudad, pero lo importante era el cerro.

La ciudad de Potosí, sin lugar a dudas, fue el eje económico del Virreinato del Reino de la Plata, una ciudad donde “la plata” era literal. La conquista no solo fijo sus interés en los recursos potosinos, pero sin lugar a dudas, el imponente “Sumaj Orcko” cautivo a los conquistadores.

Los recursos minerales comenzaron a desperdigarse por el resto del continente, principalmente con destino final: los puertos. Pero tanta abundancia, permitió que la ciudad muestre sus joyas, y parte de sus habitantes, vivían entre un lujo increíble. Creándose iglesias y monumentos por todos lados.



La llegada

Luego de una larga espera en La Paz, a las 21 hs, subimos al bus, que a la mañana siguiente nos depositaria en la lejana, pero encantadora terminal de buses de Potosí. Con forma de domo, y un estilo muy moderno, claramente la más linda que vi en el país (y también que las que conocí en Argentina).

Fuente: bluelapisroad.wordpress.com
Como ya sabíamos, y vimos reiteradamente en las televisiones de la terminal de La Paz, ese día, nos encontraríamos con paro de buses. Esto llevo a que luego de esperar en vano “por las dudas” en la puerta de la terminal, terminemos tomando un taxi hasta el centro. El precio que nos indico era 10 bs(1,4 U$s ), o 5 bs por persona (nunca entendí si hubiésemos sido tres si nos cobraba 10 bs o 15 bs…).

Caminamos por la calle Bustillo, y luego por Oruro. En mi mapa la mayoría de los hostels se encontraban en la otra dirección, pero hasta que nos ubicamos en la ciudad, ya estábamos encaminados en sentido contrario. Allí encontraríamos el hostel “Oruro”, el cual nos alojaba por 20 bs, pero no nos convenció, debido a que el agua caliente era solo de 7 a 13 hs. Mucho problema no nos hicimos, ya que a su lado se encontraría otro llamado “La Paz” que por 25 bs (3,5 U$s) nos ofrecía la habitación doble, más agua caliente las 24 hs (baño compartido como siempre)



¿Porque media ciudad?

Por que luego de visitarla, saque una conclusión, conocer Potosí, su historia y su riqueza implica dos partes: Conocer el cerro, y su historia, pero también recorrer la imponente ciudad.

Sus calles, no necesariamente tienen que ser empinadas para ser difíciles de transitar, la propia altura, se encarga de este trabajo. Pero esta dificultosa tarea, no sera responsable de dejarnos sin aire, sino las bellezas arquitectónicas que encontraremos a la vuelta de cada esquina.

A diferencia de otros sitios que visite, no podría decir que un monumento en especial es digno de conocer, ya que cada templo, iglesia, sea de origen español o indígena, posee una relevancia arquitectónica que realiza que por algún motivo, estilo, o detalle, se destaque por sobre otra. Aquí no hay a mi entender, “visitas secundarias” o de menor importancia, ya que por ejemplo, visitar solamente La Catedral de la Villa Imperial de Potosí, situada frente a la plaza 10 de noviembre, es una pequeña parte de las más de treinta iglesias que ya se contaban en el siglo XVII.




La subida al cerro. 

Escribir sobre la minería en cerro Rico, me genera muchos sentimientos, los cuales, para no mezclarnos en este relato, donde la intención es contar la experiencia de la subida, los escribí en Sumaj Orcko, el cerro ya no tan rico.

Esta vez, ya lo sabíamos, para subir a las minas debíamos contratar un tour por lo menos, un rato antes del mediodía. Por ende, luego de dejar el equipaje, nos dirigimos a la plaza central a buscar quien nos lleve. Me encargue de insistirle a Jony que nos aseguremos de subir a Cerro Rico y no a alguna de las otras minas cooperativas, pero con varios cerrados por el paro, elegimos un tour que nos ofreció la excursión a “quien sabe donde” por 50 bs (7,15 U$S). Nos dijeron que esperemos un rato, y antes de salir ya mantendríamos una primer discusión (y por suerte la única) con quienes atendían la agencia.

Mientras nos encontrábamos sentados, ingresa una chica alemana con intenciones de realizar el mismo tour. Si bien hablaba español, el acento indicaría rápidamente su nacionalidad. Consulta sobre la visita a las minas, y el vendedor le indicara que el precio es de 80 bs¿Como? Si a nosotros nos cobraron 50… Jony rápidamente interviene en la conversación, preguntado por que le cobraba ese precio, a lo que le responderán que para los europeos el precio era otro ¿ehh!!, hay un precio para sudamericanos y otro para europeos? ¿El precio es según el idioma que hablas? ¿ Es diferente si en tu billetera tenes pesos argentinos, bolivianos, dolares o euros?. Con tono de enojo, esto seria lo que Jony le respondió, y luego de mantener una discusión, terminan cobrándole a la alemana, el mismo precio que a nosotros.

Luego de esta discusión, llega la camioneta que nos llevara. Con ella nuestro guía, un ex minero, que luego de un grave accidente, se retiro de la minería, pero al no poder alejarse de la misma, -si bien cada tanto vuelve al trabajo- se dedica al turismo.

La primer parada es en el deposito, donde nos brindan indumentaria, botas y un casco para realizar el ingreso. Mientras nos indican como funcionan, nos enseñan y ofrecen comprar distintos tipos de dinamita para realizar una demostración arriba de la montaña, y finalmente nos indican que como tradición, al ingresar en la mina, debemos llevarles regalos al “tío” y a los mineros: hojas de coca, cigarrillos, alcohol, o dinamita, todos exhibidos y vendidos por ellos en esa misma habitación. No lo tomamos muy bien, ya que nadie nos dijo que tendríamos un gasto extra, e inclusive al estar ya ahí adentro, nos obligaban a comprarle a ellos, siendo que afuera podríamos pagarlo más barato. Aun así, llevamos algunos objetos, decidiendo que no sea alcohol para no fomentar que tomen (igual esto no les cambiaría en mucho su forma de vida, pero era lo mínimo que sentíamos que correspondía hacer). 

Ya vestidos nos dirigimos a los ingenios, donde nos muestran los distintos procesos para extraer los distintos minerales de la roca. Finalmente, nos dirigimos a la mina.

Subimos al cerro, nuestro guía dirá de utilizar la dinamita que compramos, realiza la preparación, y una vez con la mecha, la enciende. A diferencia de los dibujos animados, el tiempo en consumirse permite que los mineros se alejen sin problema, en nuestro caso, que la tengamos en nuestras manos, saquemos fotos y filmemos. Luego de esto, seriamos sorprendidos con una explosión que no esperábamos sea de tal magnitud.




Ahora si, nos sacamos unas fotos, e ingresamos a la mina. Las paredes de los túneles, un legado de la colonia, a pesar de sus edad, me brindan seguridad de que allí por lo menos, estaríamos seguros.

Comenzamos a avanzar, comienza a subir el nivel de agua en el piso, así como la temperatura del ambiente. Por momentos, el camino se angosta, y la altura hace que tengamos que agacharnos para seguir avanzando. nos permiten tomar los picos y las palas, para fotografiarnos imitando trabajar allí. Finalmente, nos llevan a visitar a “el tío” a quien le dejaremos las ofrendas, junto a una plegaria, y un pedido de nuestro guía para que “el tío” nos ayude.





¿Porque la ciudad del estaño y no de la plata? Según una de las leyendas, una noche del año 1545, el pastor quechua Diego Huallpa, luego de perderse, decidió acampar al pie del Cerro Rico y encendió una fogata. Cuando despertó, se encontró con que, entre las brasas de la fogata, brillaban hilos de plata, fundidos y derretidos por el calor del fuego, tanta plata había en el cerro, que no hacia falta ni siquiera excavar para encontrarla. Luego de siglos de explotación, cada vez se torna más difícil encontrar este mineral, por lo que el estaño paso a ser la principal extracción junto a otros minerales, al punto que, la plata de baja calidad, que en tiempos de la colonia se dejaba tirada, hoy día también se comercializa.


De vuelta en la ciudad

Una vez de vuelta en la agencia, frente a la plaza central, nos dirigimos a almorzar junto a la chica alemana con quien realizamos la excursión, para luego regresar al hostel a reacomodarnos y seguir conociendo la ciudad. Lamentablemente, una gran lluvia dificultara el recorrido. Aun así, en un momento que se detuvo, decido salir a conocer la casa de la moneda, pero solo llego a visitar su patio, ya que se encontraba en horario de cierre. Con un cielo amenazante, y sin notar la importancia de recorrer los distinto templos de la ciudad, regreso al hostel. La mañana siguiente, nos encontraría viajando a Sucre.

Datos de interés 

Taxi terminal al centro de Potosí: 10 bs (1,4 U$s ), o 5 bs por persona (nunca entendí si hubiésemos sido tres si nos cobraba 10 bs o 15 bs…).

Hostel “Oruro”: 20 bs por persona. Habitación doble, electricidad y agua caliente de 7 a 13 hs.

Hostel “La Paz”: 25 bs (3,5 U$s) por persona. Habitación doble, más agua caliente las 24 hs (baño compartido como siempre)

Excursión cerro Rico o minas cooperativas: 50 bs (7,15 U$S). El precio es aproximado, ya que dependerá mucho del precio que quiera cobrarnos el vendedor.