8 de febrero de 2020

Père Lachaise: El cementerio más importante de París

Para muchos visitar un cementerio puede ser tétrico o morboso. Pero alrededor del mundo hay algunos que se destacan por su espectacularidad, ya sea arquitectónica, o por contar con reconocidas figuras que fueron sepultadas en el. Y muchas veces, por las dos razones.

Uno de estos casos es el cementerio de Père Lachaise, ubicado en París. El mismo lleva su nombre en honor a a François de La Chaise, conocido como el Père (Padre) la Chaise, quien fue el confesor del rey Luis XIV de Francia.

Fue creado con el objetivo de reemplazar al cementerio “De los inocentes” que se ubicaba en pleno centro de París, y había sido cerrado en 1780 por las condiciones insalubres que generaba en las zonas aledañas.

Antiguo cementerio de "Los inocentes"
Para quitar los malos olores y problemas higiénicos, se creó un decreto que establecia que los cementerios debían estar fuera del centro de París. Père Lachaise será el primero en crearse y se estableció en 1804 al este de la ciudad. Posteriormente se sumarán el de Montparnasse al sur, Montmartre al norte, y el de Passy al oeste.

En un inicio era poco popular, ya que los parisinos eran reacios a ser enterrados a las afueras de la ciudad y en un districto de no muy buena reputación. Pero esto cambiará por una decisión de las autoridades de revertir esta situación trasladando a él a algunas personalidades importantes. Los primeros serán la pareja de filósofos Héloïse (Eloísa) y Pierre Abélard (Abelardo) y posteriormente el comediante y dramaturgo Molière y el poeta Jean de la Fontaine.


Tumba de Molière
Esto hizo que de 2000 tumbas que acumuló en sus primeros 10 años, para 1930 ya sean alrededor de 33000, y en poco tiempo deba ser ampliado cinco veces.

Con el paso del tiempo, muchas mas personalidades destacadas serán enterradas en Père Lachaise. Entre los más reconocidos se puede mencionar a escritores como Oscar Wilde y Marcel Proust, el pintor Eugène Delacroix, el pianista y compositor Frédéric Chopin, Ettore Bugatti, creador de la marca de automóviles “Bugatti”, y más recientemente el cantante Jim Morrison. En sus tumbas es habitual ver distintas ofrendas dejadas por sus visitantes y fanáticos.

Eugène Delacroix
Marcel Proust
Oscar Wilde
Jim Morrison
Frédéric Chopin
En la actualidad, este cementerio cuenta con cerca de 70.000 tumbas y es la necrópolis más visitada de París. A su vez, el diseño que tiene lo convierte en un cementerio-parque.

Igualmente, el cementerio destaca no solo por las personalidades importantes, sino por las increíbles sepulturas, diseñadas por los mejores arquitectos y escultores, contratados por las más prestigiosas familias con el objetivo de que el lugar de descanso de su ser querido sea la más impresionante.




También Père Lachaise cuenta con varios monumentos en homenaje a distintos grupos de personas. Por ejemplo, a los combatientes extranjeros que murieron luchando por Francia durante las guerras mundiales y a las víctimas de los campos de concentración.

También es de destacar que en 1871, durante los eventos conocidos como “La comuna de París” contra un paredón del cementerio fueron fusilados y posteriormente enterrados en una fosa, 147 revolucionarios. Ese sitio actualmente se conoce como “Mur des fédérés” (el muro de los federados), y cuenta con una placa en homenaje. Cada primero de mayo, el Partido Comunista Francés hace un acto en ese lugar en homenaje a las víctimas de la comuna y a quienes lucharon contra el nazismo.

En alusión a esto, cerca del muro es donde se encuentra el área dedicada a los dirigentes del Partido Comunista Francés.






Sin alejarse demasiado, unas grandes chimeneas indican donde se encuentra el Crematorio-columbario, el cual destaca por su estilo neobizantino. En los distintos nichos pueden verse no sólo símbolos religiosos, sino también la escuadra y compás identifica a los que fueron miembros masones.

A pesar de su fama y la cantidad de visitantes que atrae, Père Lachaise es un lugar que se puede visitar sin estar rodeados de las grandes masas de turistas que atrae París. Y si no sos de los que se ponen incómodos dentro de un cementerio, también es un lugar ideal para relajarse, fuera de los ruidos de la ciudad, y rodeados de verde.



Consejos para visitarlo

Dirección

Entrada principal: 8 boulevard de Ménilmontant.

Transporte 

Si vamos en metro las estaciones más cercanas son Philippe Auguste, Gambetta y Pere Lachaise, pertenecientes a las líneas 2 y 3. En autobús podemos acercarnos con los número 26 - 60 - 61 - 64 - 69 - 76 - 102.

Ingreso

La entrada es gratuita y los horarios amplios. Entre las 9 y 17 hs debería estar siempre abierto. Aunque dependiendo la época del año cambia la hora de apertura y cierre. Por eso es recomendable consultar directamente en el sitio oficial en el enlace de más abajo

Mapa

Para poder ubicar las tumbas famosas es aconsejable visitar el cementerio con un mapa.  Para conseguirlo podemos obtenerlo de la página del cementerio, comprarlo en el interior, tomar una fotografía de alguno de los letreros que se encuentran en el interior. O simplemente abrirlo del siguiente enlace https://api-site.paris.fr/images/142852.pdf

Sitio oficial


31 de enero de 2020

Venecia: Historia y arquitectura

Posiblemente Venecia sea una de las ciudades más conocidas del planeta. Difícilmente haya demasiadas personas en el mundo que no sepan de ella. 

También es una de las ciudades más visitadas del mundo. Donde no falta quienes la visitan atraídos por sus canales y las famosas góndolas. Aunque muchas veces la complejidad de esta ciudad, queda oculta o pasa desapercibida al turista. La cual es en sí misma una increíble obra arquitectónica y de ingeniería, y donde lo más fascinante no es solo algun pequeño detalle, sino de manera integral como fue construida la ciudad. 

Al mismo tiempo, resulta interesante cómo un pueblo que habitaba una zona de difícil conexión y teniendo que lidiar continuamente con el peligro de quedar sumergidos bajo el agua, logró desarrollar una ciudad así y convertirla en una potencia económica que aún hoy, pasados sus días de glorias es digna de admiración. 

Venecia es todo aquello que los miles de visitantes que la recorren diariamente pueden ver, y más también. Por eso, para poder comprender a Venecia, hay que remontarse a sus inicios.

Nacimiento y desarrollo de la ciudad

La historia de Venecia comenzó en el año 421 d.c. con pobladores de la actual región italiana de Veneto huyendo del decadente Imperio Romano que estaba cayendo en manos de los “Bárbaros”. 

Entre los invasores se encontraban los pueblos germánicos que vivían al norte del Imperio Romano y un ejército proveniente de Oriente, los Hunos, comandados por Atila, quien podría decirse que con su invasión colaboró en la fundación de Venecia. 


Estos pobladores que huían empezaron a instalarse en las islas de la laguna que actualmente lleva el nombre de la ciudad. Hasta ese momento, las mismas se encontraban habitadas solo por un puñado de personas que vivían en palafitos (modo como se denomina a las casas construidas sobre el agua o en zonas de crecidas, y montadas sobre pilares de madera para darles altura) y subsistían a través de la pesca y la extracción de sal. 

Aquellos que buscaban refugio en estas islas las eligieron por las características geográficas de la zona, ya que este resultaba un sitio muy bien protegido de los ataques de los pueblos que se encontraban invadiendo la región.

La elección del terreno, a pesar de lo complejo que volvería la vida diaria, fue un gran acierto porque efectivamente lograron mantenerse a salvo de las invasiones, y quienes osaban intentarlo generalmente fracasaban.

Una de las primeras islas en poblarse se considera que fue la actual Torcello, que se ubica en el noreste de la laguna, no conectada con puentes al resto de la ciudad. Torcello jugó un rol importante en la antigua República de Venecia, pero luego del siglo XII, por cambios geográficos que la afectaron, se fue despoblando. Al día de hoy solo quedan alrededor de 10 habitantes permanentes.

Como muchos pueblos del mundo que viven rodeados de agua, los venecianos adaptaron su modo de vida a las vicisitudes del terreno buscando en el agua un aliado y no un enemigo. Es por ello buscaron desarrollar una economía a través de la pesca como su principal fuente de alimento y los barcos su medio de transporte. Es así como se volcarían al comercio por medio de la navegación, con el único medio de transporte que los comunicaba con el resto del mundo.




Fueron hábiles navegando y comerciando, aunque también en la política, ya que supieron ser aliados de quienes les convenía y enemigos de quien no. 

Es por esto que ayudados por el hecho que el Imperio Romano de Occidente (del cual formaban parte) se encontraba desmoronándose y con las ventajas que ofrecía su ubicación, Venecia pudo desarrollarse y progresar.

Pero cuando el Imperio Romano de Occidente cayó, se aliaron al de Oriente, aunque manejandose con la relativa independencia que le permitía su ya reiteradamente mencionada ubicación. 

Sus alianzas en Oriente le permitieron ampliar sus dominios a esa región, llegando a dominar islas como Chipre y Creta. Y por ejemplo, en la arquitectura de la Basílica de San Marco puede verse la influencia Árabe/Bizantina. 

Pero esto no queda ahí, porque cuando también se empezó a debilitar el Imperio Romano de Oriente, poco a poco fueron obteniendo autonomía hasta llegar a ser una república independiente.

En el plano político, en tiempos donde los reyes y señores feudales eran autoridades absolutas, en Venecia, contaban con un sistema organizativo donde su gobernante era el dux o dogo. Pero que contaba con un consejo, el cual limitaba el poder del máximo gobernante.

Su sede de gobierno era el Palacio Ducal, ubicado en plaza San Marcos, el corazón de la ciudad.




En una República marítima como Venecia, el Dux tenía el Bucintoro, una majestuosa barca que funcionaba como salón para recibir embajadores, y una vez al año, se conmemoraba el día de la Sensa, donde el Dux celebraba la unión de Venecia con el mar. Esta celebración sigue siendo un ritual que realizan los venecianos cada año.

Arquitectura

La ciudad de Venecia tiene una particularidad que la hace prácticamente única: Esta radica en que Venecia no es una sola isla, sino un archipiélago de 124 islas en una laguna de agua salada pegada al mar.

Por las características propias de la zona, la ciudad no nació con un único centro urbano sino que cada grupo de pobladores que llegaba desarrollaba su isla y la dotaba principalmente con una iglesia, un “campo” (o plaza) y uno o dos pozos de agua. Es por esto que Venecia por ejemplo cuenta con tantas iglesias.

Cuando la población y urbanización de las islas comenzó a crecer, también empezaron a unificarse los distintos islotes que la conforman. Una prueba de esto es que se encuentra conectada por alrededor de 350 puentes que unen las distintas islas, y muchos fueron realizados de manera oblicua ya que las calles de ambos lados no coinciden. 


Aunque el secreto de cómo fue levantada la ciudad, se encuentra fuera del alcance de nuestra vista, varios metros bajo tierra. A la hora de construir, optaron por un singular método: no lo hicieron directamente sobre las islas, sino que primero realizaban una base con estacas de madera para darle firmeza al terreno, luego montaban una capa de madera o piedra, y finalmente en la parte superior comenzaban a construir el edificio. 


Como la vida veneciana estaba completamente orientada a sus actividades mercantiles, la mayoría de las casas que se ubican junto a los canales tenían todas una estructura similar que se puede notar hasta el día de hoy, aunque ya no se utilicen del mismo modo. En estas, la fachada y puerta de entrada principal es la que mira al canal, para así poder ingresar con las barcas. La planta baja funcionaba de depósito de las actividades mercantiles, y en los pisos superiores se encontraban las viviendas. 

Sus famosos canales son tambien parte de un recurso arquitectónico. Si bien hay muchos de ellos que son naturales, otros artificiales, construidos para distribuir el agua del mejor modo posible y a su vez fortalecer las bases de las islas. 


A su vez, las calles de asfalto casi no existen. La ciudad se encuentra unida al resto de Italia a través del Puente de la Libertad. El cual permite el acceso de trenes, que arriban a la estación de Venezia Santa Lucia, y vehículos, que solo pueden llegar hasta Piazzale Roma, un sector asfaltado cercano al Puente.  

El transporte interno es a pie y en barco, ni siquiera las bicicletas están permitidas. Los vaporetos son los barcos que funcionan de autobuses, conectando distintos puntos de la ciudad. Aunque históricamente, las famosas góndolas, hoy utilizadas exclusivamente para el turismo, eran las que funcionaban como barcas de transporte y para eventos especiales como funerales. 

La historia de la góndola también es única, ya que este tipo de construcción se distingue por ser completamente artesanal y estar reglamentado: Todas se construyen y reparan en alguno de los pocos squero (astilleros) de la ciudad, y deben ser exactamente iguales. Están construidas con ocho tipos de madera distintos distribuidos en 280 piezas. Y también es de destacar la pieza de hierro que se encuentra en la proa: Esta está compuesta por seis dientes que representan los distritos de Venecia, más uno invertido en alusión a la isla de la Giudecca. El arco superior representa el sombrero del dux, el antiguo gobernante de la ex república. Entre el diente superior y el arco, un semicírculo representa el puente de rialto. Finalmente, la forma de letra “S” que tiene este ornamento es alusivo al Canal Grande, el flujo de agua principal de Venecia.





Aparte de estas peculiaridades, también la isla guarda inmensas riquezas culturales, ya sea en la arquitectura de sus glamorosos palacios e iglesias, como en el arte pictórico y escultórico. Esta riqueza cultural es el producto de un pasado con una gran riqueza económica. 

Un claro ejemplo del nivel arquitectónico desarrollado por la ciudad es la basílica de San Marco, construida para alojar los supuestos restos del Apóstol San Marcos, los cuales fueron tomados de Alejandría (Egipto) por dos comerciantes venecianos que lo llevaron a la ciudad como ofrenda al Dux. 

San Marco inicialmente funcionaba como iglesia privada del gobernante, pero posteriormente comenzó a abrirse hasta convertirse en Basílica. En ella es posible observar la influencia árabe/bizantina producto de las relaciones de Venecia con el Imperio Romano de Oriente, con Capital en Constantinopla, actual Estambul (Turquía).




Poseer los restos del apóstol no era un detalle insignificante. Para Venecia significó prestigio y reconocimiento. Esto se debe a que a partir de este hecho se constituyó la ciudad como una sede episcopal independiente. Por lo tanto, al crecer el poder religioso, también significó aumentar el poder general de la ciudad.

Acqua Alta

A pesar de la gran maravilla arquitectónica que representa Venecia, a la ciudad cada vez se le hace más difícil lidiar con el agua.

Un primer problema es que por el hecho de encontrarse sobre el agua (para colmo salada) Venecia es muy vulnerable a la humedad y las complicaciones que trae aparejadas. Los Venecianos incorporaron diversos métodos para mejorar la resistencia al agua, aunque hasta la actualidad sigue siendo un dolor de cabeza y constantemente se buscan nuevos modos de proteger los edificios. Vale aclarar que cuando hablamos de humedad, no es solo paredes manchadas, sino que el agua salada corroe los ladrillos y sus aglutinantes, haciendo que con el tiempo se desprendan.

Pero lo más grave es que poco a poco la ciudad se está sumergiendo. Varios motivos se conjugan para generar esta situación. Entre ellos el hecho que las maderas que forman la base poco a poco se van sumergiendo, y cualquier mínima subida del nivel del océano hace que la ciudad quede bajo el agua y sufra el fenómeno denominado Acqua Alta. 

Este problema es tan grave que casi toda la ciudad puede quedar sumergida por varias horas. 



Actualmente suele ocurrir unas sesenta veces al año, y en 1966 ocurrió la subida más grave donde un 96% del territorio quedó bajo el agua. Siendo la del año 2019 también muy grave, y la peor de los últimos cincuenta años. A pesar de que hay diversos proyectos para intentar solucionar el problema, aún no hay nada que termine con este inconveniente natural.

Si bien con el paso del tiempo, como a la mayoría de los imperios y estados del mundo les sucedió, Venecia fue perdiendo el poder que había sabido conquistar y se tuvo que adaptar a los cambios geopolíticos para ser una ciudad más de la República de Italia. Aún así, no es solo una mas, ya que en cada rincón de la ciudad puede encontrarse el legado de sus épocas de gloria.

1 de enero de 2020

Tradiciones de año nuevo en el mundo

No importa el país que sea, ni en la fecha que sea (no en todo el mundo es el 1 de enero), en todo el mundo se acostumbra a celebrar el año nuevo. 

Pero no todos lo hacen del mismo modo. Y en muchos lugares existen ciertas tradiciones, que ya sea muy antiguas, o relativamente nuevas, son un simbolo de esa celebración, y un año nuevo sin llevarla a cabo, no sería lo mismo. A continuación una lista con algunas de ellas.

España

En España existe la tradición de comer uvas. Para ser más precisos se comen un total de 12 a las doce de la noche. Según la tradición, se debe comer una por cada campanada del reloj, y esto traerá buena suerte por los doce meses del año que comienza. Para esto, la televisión española ayuda transmitiendo en vivo las campanadas del reloj de la “Real casa de correos”, en la Puerta del sol.

En algunos países de Latinoamérica esta tradición también se realiza producto de la fuerte influencia española.


Reino Unido - Escocia

En el Reino Unido en general, pero principalmente en Escocia y el norte de Inglaterra se celebra el Hogmanay, que es como denominan los escoceses al último día del año. Dentro de este festejo la tradición más importante es la del First footing o primer paso. Esto significa que la primer persona que ingrese a la casa en año nuevo portara la fortuna de la familia. 

Esta fortuna puede ser buena como mala, dependiendo las características de quien ingresa. Primero que nada esa persona debe ingresar con regalos, entre ellos incluyen trozos de carbón para traer calor a la casa, una moneda por el dinero, pan para traer comida, sal para dar sabor y una bebida, generalmente whisky, para brindar.

Pero no solamente queda acá, sino que la persona en ingresar deben ser alta y de cabello oscuro. Los rubios o pelirrojos traen malos augurios. Se cree que esto es así ya que antiguamente a un desconocido rubio se lo asociaba con un invasor vikingo.

No se puede dejar pasar que en Stonehaven, un pueblo del norte de Escocia, el día de año nuevo se encienden unas grandes bolas, simbolizando al sol. Un grupo de personas las van ondeando por la calle principal, como modo de purificar el año que inicia.


Dinamarca

Los daneses tienen la costumbre de romper platos. Si te encontras con mucha vajilla rota en la puerta de tu casa, esto es sintoma que las personas sienten cariño hacia vos. 

Esto se debe a que se cree que es una forma de desterrar malos espíritus de la casa. Por esto es un gesto de aprecio hacia familiares y amigos.

Otra tradición consiste en pararse sobre una silla, y a las doce saltar hacia enero.


Grecia

Para el año nuevo, es tradición en Grecia colgar una cebolla en la puerta principal de la casa, ya que según la mitología griega, representa el crecimiento y el renacimiento. Pero lo más curioso es que por la mañana los padres despiertan a sus hijos, golpeándolos en la cabeza con la cebolla.

Otra costumbre es jugar a las cartas o juegos de mesa hasta la madrugada, ya que también al año nuevo lo ven como portador de suerte y fortuna.


Japón

Los Japoneses a las 12 de la noche tienen la costumbre de hacer sonar las campanas de los templos budistas.  Lo curioso es que estas no suenan doce veces, sino 108. Esto se debe a que simbolizan los 108 pecados terrenales y humanos del budismo, de los cuales hay que deshacerse con el comienzo del nuevo año, para así comenzar el siguiente purificado.


Italia 

Para los italianos es tradición que en la cena de fin de año se consuma un plato de lentejas. Ya que se cree que de este modo el nuevo año vendrá cargado de abundancia, dinero y riqueza. Cuantas más comas, mejor será tu año en estos aspectos.

Al igual que España, esta tradición se trasladó también a América Latina.


Rusia 

Los rusos quieren que sus deseos de fin de año se les impregnen bien al cuerpo. Es tradición que las personas pidan un deseo, lo escriban en un papel y luego lo quemen. Hasta ahí nada raro, salvo por detalle que luego las cenizas las ponen en una copa de champagne y se la beben.


Filipinas

En Filipinas, el festejo del año nuevo representa la búsqueda de lisa y llanamente dinero. Es por eso que los filipinos intentando tener un año lleno de riquezas, durante los últimos días del año acostumbran a usar todo redondo, en representación de la forma de las monedas. Esto implica comer frutas redondas, usar prendas con circulos, etcétera. Durante la comida de fin de año, por ejemplo, se deben servir en la mesa doce frutas redondas, una por cada mes.


Uruguay

En Uruguay el festejo es un poco más húmedo. El último día del año es costumbre tirar un balde de agua por la ventana para espantar todo lo malo que pueda haber en la casa. 

Pero esto es en la teoría, ya que en la práctica la tradición implica no tirar solo un balde de agua, sino mojar a todo aquel que pase por debajo de la ventana. Y no solo es valido utilizar baldes, sino también pistolas de agua, mangueras, globos con agua, etcétera. 

Es por esto, que no resulta extraño ver gente con paraguas aún sin una nube a la vista.


Austria 

En este caso hay una celebración de reconocimiento mundial. Cada año la Filarmónica de Viena realiza un tradicional concierto de música clásica con un vasto repertorio de obras pertenecientes principalmente a la familia Strauss, compositores de origen austriaco del siglo XIX. Actualmente el concierto se transmite a más de 90 países.


Brasil

En Brasil a la noche de fin de año se la conoce como Reveillon. Y ese día la gente suele vestir de blanco, como símbolo de la pureza, paz y armonía.

Los que viven cerca de la costa, acostumbran a ir a la playa durante la medianoche, entrar al mar y pedir siete deseos mientras se salta siete olas.

Esta tradición se remonta a las raíces africanas y a la religión umbanda. Ya que el número siete es muy importante en la misma, y el vínculo con el mar viene por rendir homenaje a Yemanjá, diosa del mar. A la vez, los saltos no pueden realizarse de espaldas al mar, ya que esto traería mala suerte.

También es normal ver a adeptos a los cultos africanos acercarse a la playa a dejar ofrendas al mar, generalmente con flores y velas.


Sudáfrica

En Sudáfrica literalmente tiran la casa por la ventana. La costumbre es que los muebles que se quieren cambiar el año siguiente, se los suele sacar afuera.

Pero, principalmente en un barrio de Johannesburgo esto es más extremo, ya que es habitual que la gente arroje sus viejos electrodomésticos por la ventana. 

Llegando al punto que muchos, en los días previos al fin de año, llegan al punto de recolectar electrodomésticos y muebles por las calles, para luego arrojarlos desde edificios.


Rumania

En Rumania las tradiciones campesinas son muy fuertes. Por eso cada primero de año se hacen desfiles por distintas partes del país, donde los pobladores se disfrazan con máscaras de animales característicos como cabras, ciervos, caballos y osos. 

La “danza del oso” es sin dudas la más espectacular. Aunque las máscaras de cabra se llevan toda la atención también.

Se dice también que durante la noche vieja muchos rumanos intentan escuchar a los animales. Si no consiguen entender que dicen, tendrán buena suerte el año siguiente. Si lo consiguen, posiblemente no solo tengan mala suerte...


Holanda

En varias ciudades de Holanda existe la tradición del 1 de enero meterse en forma masiva en el Mar del Norte. Si tenemos en cuenta que se realiza en pleno invierno y en un mar que no se caracteriza por poseer altas temperaturas, podemos considerar al festejo holandés como muy alocado.

En la ciudad de Scheveningen se juntan más de 10000 personas.

Por otro lado, los holandeses suelen caracterizarse por la tranquilidad, pero en año nuevo se descontrolan. Tienen tendencia tirar muchos fuegos artificiales e incendiar cosas. Por ejemplo, suelen hacer arder los árboles de navidad.


Estados Unidos

En la ciudad de Nueva York, es costumbre juntarse en Times Square. En la cima del edificio One Times Square, de 120 metros, se coloca una bola que a las 23:59 empieza a descender a modo de cuenta regresiva.

La misma se encuentra en aquella icónica intersección neoyorquina desde 1907. El tradicional festejo ya lleva más de 110, y solo se interrumpió en 1942 y 1943 por la segunda guerra mundial.

Es uno de los eventos de fin de año mas importantes del mundo, y al cual asisten cerca de un millón de personas.


Ecuador 

En varios países de Sudamérica, como Colombia, Venezuela y Perú, existe una tradición incendiaria. La cual consiste en armar muñecos o monigotes para hacer arder a la medianoche. Este muñeco representa quemar todo lo malo del año que finaliza.

Pero es de destacar el caso de Ecuador, ya que por las calles se ven gran cantidad de puestos que se dedican a vender estos muñecos. E incluso en la ciudad de Guayaquil realizan un concurso para elegir al mejor del año.

De todas formas, aunque sea el más costoso o el más bonito, todos terminan en la hoguera.